{"id":12289,"date":"2010-12-17T10:30:22","date_gmt":"2010-12-17T15:00:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=12289"},"modified":"2010-12-17T10:30:22","modified_gmt":"2010-12-17T15:00:22","slug":"the-last-exorcismamerican-nightmare","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/12\/17\/the-last-exorcismamerican-nightmare\/","title":{"rendered":"The Last Exorcism:American Nightmare"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/ex.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"12290\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/12\/17\/the-last-exorcismamerican-nightmare\/ex\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/ex.jpg?fit=491%2C720&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"491,720\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"ex\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/ex.jpg?fit=491%2C720&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/ex-204x300.jpg?resize=204%2C300\" alt=\"\" title=\"ex\" width=\"204\" height=\"300\" class=\"alignnone size-medium wp-image-12290\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/ex.jpg?resize=204%2C300&amp;ssl=1 204w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/ex.jpg?w=491&amp;ssl=1 491w\" sizes=\"auto, (max-width: 204px) 100vw, 204px\" \/><\/a><br \/>\nEn 1973 fue el momento de \u201cThe Exorcist\u201d, obra maestra de William Friedkin. En poco tiempo, devino en fen\u00f3meno de masas porque supo traducir y sublimar la mayor\u00eda de las fobias y temores de la \u00e9poca:la guerra de Vietnam,el miedo al cambio y el p\u00e1nico ante el ascenso de la contracultura juvenil.<\/p>\n<p>Las nuevas generaciones sufr\u00edan el calvario de la posesi\u00f3n infernal, seg\u00fan la perspectiva conservadora del film, y por tanto, era urgente practicarles un exorcismo a la usanza de la vieja escuela,ante el fracaso de la ciencia,la medicina y la psiquiatr\u00eda. Regresamos entonces a la \u00e9poca medieval de los cuentos de brujas y ni\u00f1as demonizadas, pero desde la \u00f3ptica heterodoxa y contrarreformista de los sesenta,en un caballo de Troya de la industria, cuya est\u00e9tica asimilaba por conveniencia y oportunismo los hallazgos audiovisuales del movimiento underground, entre la pesadilla americana del gore y las fantas\u00edas surrealistas de Maya Deren, por no hablar del satanismo encarnado por Keneth Anger.<\/p>\n<p>As\u00ed Hollywood lograba reconquistar su mercado meta, en un espacio de transici\u00f3n y crisis para los estudios.  <\/p>\n<p>Por suerte, \u201cThe Exorcist\u201d se le adjudic\u00f3 a uno de los miembros de la pandilla contestataria de los moteros tranquilos y toros salvajes,llamado William Friedkin, quien result\u00f3 siendo el candidato apropiado para asumir las riendas del proyecto.<\/p>\n<p>A ra\u00edz de su \u00e9xito, la meca le tender\u00eda una alfombra roja, hasta cuando se hundi\u00f3 con su adaptaci\u00f3n de \u201cEl Salario del Miedo\u201d, una de las santas sepulturas de su colectivo de colegas,incondicionales y amigos. Luego su nombre vendr\u00eda a ocupar un puesto de privilegio en las listas negras del per\u00edodo \u00abmccartista\u00bb de los ochenta y noventa,donde tambi\u00e9n figurar\u00edan sus dem\u00e1s compa\u00f1eros de ruta. Hace poco, estrenar\u00eda una de sus \u00faltimas maravillas,bajo el t\u00edtulo de \u201cThe Bug\u201d. Sin embargo, la prensa si acaso voltear\u00eda a mirarlo para reconocerle el m\u00e9rito. Su mito era historia. <\/p>\n<p>Antes y despu\u00e9s, su legi\u00f3n de fan\u00e1ticos, seguidores y plagiadores se encargaron de revisarle, corregirle y clonarle el invento, con resultados dispares y desiguales en la pantalla grande.<\/p>\n<p>Algunos fracasaron estrepitosamente en el intento de superarlo a trav\u00e9s de secuelas de escasa o nula creatividad. Otros optaron por el camino posmoderno de pasarle factura, y consiguieron los mejores rendimientos en el banco de la taquilla y la cr\u00edtica.<\/p>\n<p>Del segundo lote,podemos destacar la franquicia \u201cEvil Dead\u201d de Sam Raimi(versi\u00f3n deconstructiva y desmelenada del cl\u00e1sico),\u201dRepossessed\u201d(disopilante parodia a cargo de la propia Linda Blair en conjunto con el loco del pelo blanco,Leslie Nielsen,fallecido recientemente),\u201dDominion\u201d(brillante precuela dirigida por Paul Schrader,condenada por los ejecutivos de la Warner al averno de la oferta del directo a video), \u201cEl Exorcismo de Emily Rose\u201d(an\u00e1lisis exhaustivo de la alineaci\u00f3n y la esquizofrenia, amparada por el fen\u00f3meno)y \u201cR\u00e9quiem\u201d(la respuesta alemana al caso anterior).<\/p>\n<p>A ellas debemos agregarle y sumarle, tranquilamente, la impronta de la enorme \u201cThe Last Exorcism\u201d, el cierre perfecto del ciclo aludido. El clavo definitivo para sellar, de una vez por todas, la l\u00e1pida del cad\u00e1ver exquisito de la tendencia.De cualquier manera, los profanadores de tumbas seguir\u00e1n sac\u00e1ndole beneficios econ\u00f3micos a sus despojos y restos. Ojal\u00e1 sea por el bien del s\u00e9ptimo arte.<\/p>\n<p>Para empezar, el derivado del 2010 se adapta a las condiciones de verosimilitud de su contexto,al narrar el argumento tradicional a la luz de los c\u00f3digos de expresi\u00f3n en boga.<\/p>\n<p>De hecho, a la postre, el film se erige en un mod\u00e9lico falso documental, por encima de \u201cParanormal Activity\u201d y \u201cProyecto de la Bruja de Blair\u201d, resignados a copiar y remedar el formato del cinema verit\u00e9, bajo criterios estrictamente formalistas,cual reality show carente de profundidad y densidad conceptual.<\/p>\n<p>A la inversa, \u201cThe Last Exorcism\u201d no s\u00f3lo juega con el paradigma para construir un relato fant\u00e1stico, sino adem\u00e1s procura dinamitarlo desde adentro, a base de humor macabro, sarcasmo,iron\u00eda y distanciamiento.<\/p>\n<p>La interesante paradoja de la pel\u00edcula estriba en su capacidad de demoler los cimientos del g\u00e9nero, mientras cumple con inyectarle sangre fresca a su mec\u00e1nica de espanto y brinco.<\/p>\n<p>Es decir, aparte de desnudar el truco del acto de magia negra, se nos vuelve a sacudir con otra forma de terror m\u00e1s posible y terrenal, el de la entrop\u00eda y el apocalipsis de la familia de clase media de provincia, deprimida por el hundimiento de la utop\u00eda del american dream, al borde del colapso y de la ruina de la burbuja hipotecaria.<\/p>\n<p>En su odisea, en su viaje inici\u00e1tico, en su road movie,el protagonista nos revela la miseria escondida en los m\u00e1rgenes de la tierra de las oportunidades, am\u00e9n de un paisaje descompuesto y compuesto por autobuses oxidados, casas destartaladas y fincas depauperadas por el consumo de alcohol,el ocio y la falta de perspectivas. Un microcosmos incestuoso como de \u201cDeliverance\u201d.<\/p>\n<p>Ciertamente, hay mucho de moralista y puritano en el enfoque del gui\u00f3n, en el sentido de reafirmar el patr\u00f3n etnoc\u00e9ntrico de \u201cMatanza de Texas\u201d y compa\u00f1\u00eda, donde el mal resid\u00eda en la periferia, para perjuicio de los visitantes y las v\u00edctimas de la metr\u00f3poli.<\/p>\n<p>Con todo, \u201cThe Last Exorcism\u201d  conjura con inteligencia sus limitaciones y reducciones de fondo, gracias al esmerado desempe\u00f1o del director, patrocinado por Eli Roth en su fase de mecenas tarantinesco.<\/p>\n<p>El aroma del bastardo Quentin se percibe en el ambiente de celebraci\u00f3n burlesca, orgi\u00e1stica y sangrienta de la puesta en escena,salpicada de gui\u00f1os al espectador.<\/p>\n<p>El personaje central mira a la c\u00e1mara con actitud de irreverencia posmoderna, para re\u00edrse de la trastienda y del absurdo del t\u00edpico exorcismo. Pero al final, su escepticismo le cuesta caro,porque la ni\u00f1a realmente necesitaba ayuda,frente al derrumbe de su n\u00facleo social.<\/p>\n<p>A discutir, el tufo machista de costumbre, de utilizar a una lolita como marioneta de la funci\u00f3n. La letra escarlata contin\u00faa imprimiendo y reafirmando el pavor de la dominaci\u00f3n masculina hacia la mujer.<\/p>\n<p>Ellas no se pueden controlar, requieren de abrigo y debemos extirparles la piedra de la locura. Claro discurso reaccionario y antifeminista, implantado para justificar las proezas y haza\u00f1as heroicas del John Wayne de turno. Por fortuna, aqu\u00ed fracasa el empe\u00f1o caballeresco del hidalgo de la partida. <\/p>\n<p>Atenci\u00f3n con la chica.Se roba el show con su perfomance de contorsionista,desplaz\u00e1ndose y movi\u00e9ndose como una bailarina g\u00f3tica de danza contempor\u00e1nea. La nominaci\u00f3n al Oscar deber\u00eda ser para ella, en lugar de recaer en las manos del cisne negro de Natalie Portman.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n le engendr\u00f3 la semilla del diablo y por qu\u00e9?Aqu\u00ed reside la pregunta vital del libreto. Por respeto, no la vamos a responder. \u00danicamente,queremos sembrar la expectativa en ustedes por descifrar el misterio.<\/p>\n<p>En general y para concluir, \u201cThe Last Exorcism\u201d constituye una poderosa met\u00e1fora del terror en el tercer milenio. No nace por generaci\u00f3n espont\u00e1nea, no viene de afuera y es irredimible, como una enfermedad viral estimulada por el morbo de la omnipresencia medi\u00e1tica. Lo induce el caos, la intolerancia, la corrupci\u00f3n institucional,la ausencia de educaci\u00f3n,la desinformaci\u00f3n,el abandono y el aislamiento.<\/p>\n<p>Por ende, se trata de la incapacidad de hacerle un exorcismo a las plagas de nuestra era.<\/p>\n<p>Consecuente con el mensaje latente, el \u00faltimo plano es de antolog\u00eda. Evoca el desenlace tr\u00e1gico del hombre con la c\u00e1mara de \u201cLa Batalla de Chile\u201d. Renuncia al happy ending consolador y esperanzador, para despedirnos con el degollamiento de un enfoque subjetivo.De nuestro enfoque subjetivo.Imagen brutal y despiadada.Ergo,somos testigos del triunfo de la injusticia y del horror.  <\/p>\n<p>As\u00ed lo hizo Coppola con su eleg\u00eda sobre la guerra de Vietnam.<\/p>\n<p>Mutatis mutandis, el genocidio del medio oriente,tambi\u00e9n irradia sus da\u00f1os colaterales, sus exorcismos en 24 cuadros por segundo. <\/p>\n<p>Es el renacimiento del expresionismo tras la segunda ca\u00edda de Wall Street.<\/p>\n<p>Espejo deforme del cine de terror como consecuencia del crack de 1929 y 2009.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1973 fue el momento de \u201cThe Exorcist\u201d, obra maestra de William Friedkin. En poco tiempo, devino en fen\u00f3meno de masas porque supo traducir y sublimar la mayor\u00eda de las fobias y temores de la \u00e9poca:la guerra de Vietnam,el miedo al cambio y el p\u00e1nico ante el ascenso de la contracultura juvenil. Las nuevas generaciones [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1066,"featured_media":12290,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-12289","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-cine"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/ex.jpg?fit=491%2C720&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-3cd","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12289","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1066"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12289"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12289\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12290"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12289"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12289"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12289"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}