{"id":11747,"date":"2010-11-15T15:44:04","date_gmt":"2010-11-15T20:14:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=11747"},"modified":"2010-11-15T16:57:19","modified_gmt":"2010-11-15T21:27:19","slug":"de-la-intolerancia-las-galerias-de-arte-y-otros-demonios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/11\/15\/de-la-intolerancia-las-galerias-de-arte-y-otros-demonios\/","title":{"rendered":"De la intolerancia, las galer\u00edas de arte y otros demonios."},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/mb_radio_Blaupunkt_190b.jpeg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"11754\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/11\/15\/de-la-intolerancia-las-galerias-de-arte-y-otros-demonios\/mb_radio_blaupunkt_190b\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/mb_radio_Blaupunkt_190b.jpeg?fit=425%2C295&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"425,295\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"mb_radio_Blaupunkt_190b\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/mb_radio_Blaupunkt_190b.jpeg?fit=425%2C295&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-full wp-image-11754\" title=\"mb_radio_Blaupunkt_190b\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/mb_radio_Blaupunkt_190b.jpeg?resize=425%2C295\" alt=\"\" width=\"425\" height=\"295\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/mb_radio_Blaupunkt_190b.jpeg?w=425&amp;ssl=1 425w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/mb_radio_Blaupunkt_190b.jpeg?resize=300%2C208&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 425px) 100vw, 425px\" \/><\/a><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\">\u2026\u201cuna profundizaci\u00f3n de la sensaci\u00f3n de crisis articulada frecuentemente en el reproche hacia una cultura terminalmente enferma con amnesia\u201d.<br \/>\n-Jes\u00fas Fuenmayor (Extracto del folleto de la exposici\u00f3n \u201cLos olvidados\u201d de Mariana Bunimov, Far\u00eda-F\u00e1bregas Galer\u00eda).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong>07:30 p.m.<\/strong> Estamos llegando a Chuao, despu\u00e9s de pasar dos horas relativas (\u00bfqui\u00e9n dice que no fueron dos semanas, o dos a\u00f1os?) atrapados en el carro, que a la vez estaba atrapado en la cola, que a la vez estaba atrapada en las calles claustrof\u00f3bicas de Caracas.<\/p>\n<p>07:35. Nos bajamos del carro un grupo interesante de espec\u00edmenes afines a las artes (o por lo menos eso aparent\u00e1bamos), nos estiramos, sonre\u00edmos y empezamos a identificar el set nocturno-chic, a\u00fan precario en aforo.<\/p>\n<p>07:45. Ya recorrimos todo el espacio de la galer\u00eda. Mi amiga y yo nos reencontramos en la entrada. Yo agarro un folletico de la exposici\u00f3n porque me encanta coleccionar esas cosas tan est\u00e9riles.<\/p>\n<p>07:50. Mi amiga me lleva a ver no s\u00e9 qu\u00e9 cosa que me falt\u00f3 de la escultura principal de la exposici\u00f3n. All\u00e1 est\u00e1 el novio de su amiga tomando fotos y reflexionando al respecto. Vemos las im\u00e1genes de Dumbo que se proyectan en la pared contig\u00fca. A m\u00ed no me gusta Dumbo: me da angustia. El novio de la amiga de mi amiga, a quien podemos llamar Pepito, para establecer un c\u00f3digo y entendernos mejor, dice que le gusta lo que ve: la muerte: la idea de la muerte a trav\u00e9s de cosas muertas. Su novia, su chica, su jeva, como mejor convengan, a quien podemos llamar Pepita, dice que s\u00ed, que la muerte, pero que tambi\u00e9n la vida, porque la figura tiene forma de mujer embarazada o, por lo menos, a ella le parece as\u00ed. Mi amiga escultora, prefiere mostrarme unas fotos de otra exposici\u00f3n de yo nos\u00e9quiencito que se ve arrech\u00edsima, con tirracs y mallas met\u00e1licas: formas fugaces en el espacio: estelas de figuras humanas: presencias et\u00e9reas. Me siento mal porque me interesa m\u00e1s la exposici\u00f3n dentro de la c\u00e1mara de Pepito que la que estoy viendo. Aunque, no puedo negar mi atracci\u00f3n desmesurada por una cajita de rollos, de vieja, para ponerse en el pelo, que est\u00e1 en la base de la escultura y que tiene una cosa de peluquer\u00eda de los a\u00f1os cincuenta que me apasiona.<\/p>\n<p>08:05. De salida del espacio vuelvo a ver la primera salita: cocina atravesada por matas. Cocina empotrada con agujeros hechos para que salgan plantitas a trav\u00e9s de ellos. Termino reconcili\u00e1ndome con lo que veo porque, recuerdo las plantitas que se abren paso en las baldosas de mi patio: plantitas salvajes y espont\u00e1neas -no como \u00e9stas, claro- que irrumpen en lo manufacturado para hacerlo quedar en rid\u00edculo. Plantitas suaves y fr\u00e1giles agrietando baldosas y cemento r\u00edgidos\u2026 Pocas veces el m\u00e1s fuerte queda en segundo plano, aleluya.<\/p>\n<p>08:07. Salimos mi amiga y yo, a qui\u00e9n llamaremos Petrica de los Palotes, y nos encontramos con nuestro otro amigo, Juancito, el arquitecto, que estaba afuera hablando por tel\u00e9fono y a qui\u00e9n le dio una especie de miedo esc\u00e9nico o repugnancia, da igual, entrar a ver la exposici\u00f3n. La vida y la muerte, recuerdo que dijo Pepito: las plantitas en sus macetas: la vida; los objetos obsoletos: la muerte; la infancia y los ni\u00f1os: la vida; la mam\u00e1 de Dumbo: la muerte; las rese\u00f1as del arte contempor\u00e1neo: la muerte; el luto involuntario de todos los arist\u00f3cratas que nos rodean: la muerte; el pantal\u00f3n salm\u00f3n fosforescente de Petrica: la vida\u2026 los c\u00f3cteles gratis, rosaditos, rasca-pendejos (seg\u00fan palabras textuales del mesonero simpatic\u00f3n): la vida misma.<\/p>\n<p>08:30. Hablamos todos juntos, Pepito, Pepita, Petrica, Juancito y yo sobre nuestras biograf\u00edas, ya que somos un grupo improvisado de dos ejes desconocidos, con un solo v\u00ednculo: Petrica.<\/p>\n<p>08:45. Juancito se va porque se aburre en medio de toda la fauna, hace bien. Se va con su patineta y su bolsito a casa de un amigo que vive cerca, a dos casas, en la misma calle de la galer\u00eda: muy conveniente.<\/p>\n<p>08:48. Me consigo a una chica curadora que trabaj\u00f3 conmigo y hablamos un rato de todo y nada. A la vez, todos los dem\u00e1s consiguen gente extra-dieg\u00e9tica con la que damos por fracturada y terminada nuestra ruedita de conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>09:00 Petrica, el epicentro de nuestras relaciones y adem\u00e1s la due\u00f1a y se\u00f1ora del carro que nos ha resguardado durante toda la tarde-noche, anuncia su-nuestra partida. El anuncio es ignorado por todos. Yo me solidarizo pero, como soy la \u00faltima en bajarme, necesito que los dem\u00e1s tripulantes, indiferentes y escurridizos, ocupen sus lugares para yo poder posicionarme.<\/p>\n<p>09:10. Petrica decide tomar cartas en el asunto: se monta en el carro, lo prende y comienza a moverlo del puesto de estacionamiento (que est\u00e1 a menos de un metro de nosotros y nuestros n\u00facleos post-grupo conversacionales). Al prender el carro, \u00a1oh, sorpresa!, el comandante en jefe, el ilustr\u00edsimo Hugo Rafael, contin\u00faa, dos horas despu\u00e9s, hablando de qui\u00e9n sabe qu\u00e9 cosas fundamentales para el devenir de nuestra soberana naci\u00f3n. Yo camino hasta la ventana del copiloto y pregunto \u00bftodav\u00eda? y ella asiente comprensivamente. Entonces, le brillan los ojitos y le sube todo el volumen al reproductor, para llamar la atenci\u00f3n de sus otros amiguitos que, fingen demencia temporal, y no se despiden, para irnos. S\u00f3lo voltean y sonr\u00eden con complicidad.<\/p>\n<p>09:15. Petrica hace varias maniobras con el carro para estacionarlo a un lado de la calle pero, no obstante, mantiene el volumen del reproductor por todo lo alto, llamando la atenci\u00f3n de todos los presentes, generando un escozor generalizado en la multitud que, desde hace una hora, creci\u00f3 el triple de lo que era cuando llegamos.<\/p>\n<p>09:20. Mi amiga se baj\u00f3 del carro y est\u00e1 hablando conmigo y un artista pl\u00e1stico dign\u00edsimo. Nuestros dem\u00e1s amigos, es decir, Pepita y Pepito, est\u00e1n en otros subgrupos discutiendo en\u00e9rgicamente la propuesta de la artista. El ambiente se ha tornado tenso. La se\u00f1oras copetudas, perfumadas y vestidas con sus trajes de luto-involuntario (o quiz\u00e1 no, nunca lo sabremos) comienzan a preguntar en voz alta, indignad\u00edsimas y con ganas de matar \u00bfd-e\u00a0 q-u-i-\u00e9-n\u00a0 e-s\u00a0 e-s-e\u00a0 c-a-r-r-o?. Minutos despu\u00e9s, se deja en el aire la misma inquietud pero un poco m\u00e1s macerada: \u00bfd-e\u00a0 q-u-i-\u00e9-n\u00a0 C-O-\u00d1-O\u00a0 e-s\u00a0 e-s-e\u00a0 c-a-r-r-o?. Las cabecillas del M.F.C.C.B.S.E.C.C.T.V.R. (Movimiento Fundamentalista en contra de los Carros Blancos sin Spoiler con Ch\u00e1vez a Todo Volumen en la Radio) caminan de un lado a otro, nerviosas, impotentes ante el mito de la propiedad privada y la libertad de expresi\u00f3n. Una de ellas se acerca y pregunta a un grupo vecino \u201c\u00bfqui\u00e9n es el due\u00f1o del carro?\u201d, Pepito y los dem\u00e1s se sienten intimidados pero resisten y callan heroicamente. Yo le digo a mi amiga, \u201ct\u00fa qu\u00e9date calladita, vamos a ver en qu\u00e9 para todo esto\u201d. \u201cS\u00ed, s\u00ed\u201d, me contesta casi extasiada. La do\u00f1a se nos acerca y nos hace la misma pregunta. Con estoicismo y valent\u00eda contestamos: \u201cni idea\u201d. La do\u00f1a hace una serie de maniobras m\u00e1s para despistarnos: camina de un lado a otro, se acerca a varios grupos con consignas incendiarias como: \u201c\u00a1pero no puede ser chico! \u00a1es el colmo! \u00a1de qui\u00e9eeeeen ejesoooo! \u00a1que lo apaguen!\u201d. Los \u00e1nimos est\u00e1n caldeados, est\u00e1 claro que la olla va a reventar por lo m\u00e1s chiquito. Una de las m\u00e1ximas dirigentes del M.F.C.C.B.S.E.C.C.T.V.R., con el apoyo incondicional de todos sus seguidores, penetra en el territorio enemigo. Arriesgando su vida, abre la puerta del carro, apaga el reproductor y vuelve a cerrar la puerta del carro (dej\u00e1ndola giratoria, para mayor practicidad). Regresa a su trinchera, victoriosa y aupada por las masas en\u00e9rgicas y euf\u00f3ricas: est\u00e1 claro que es una hero\u00edna. Est\u00e1 claro que es una mujer con pantalones. Est\u00e1 claro que la justicia existe. Est\u00e1 claro que a las mujeres opocionistas no las jode nadie. Est\u00e1 claro que hay l\u00edmites para la tolerancia. Est\u00e1 claro que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.<\/p>\n<p>09:45. Nos vamos, despu\u00e9s de tomarnos todos los traguitos-rasca-pendejos de vodka que pudimos y con ganas de vomitar. Pero no precisamente por el efecto del alcohol\u2026 No, no, no.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2026\u201cuna profundizaci\u00f3n de la sensaci\u00f3n de crisis articulada frecuentemente en el reproche hacia una cultura terminalmente enferma con amnesia\u201d. -Jes\u00fas Fuenmayor (Extracto del folleto de la exposici\u00f3n \u201cLos olvidados\u201d de Mariana Bunimov, Far\u00eda-F\u00e1bregas Galer\u00eda). 07:30 p.m. Estamos llegando a Chuao, despu\u00e9s de pasar dos horas relativas (\u00bfqui\u00e9n dice que no fueron dos semanas, o dos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":255,"featured_media":11754,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[3],"tags":[],"class_list":{"0":"post-11747","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-descontento"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/mb_radio_Blaupunkt_190b.jpeg?fit=425%2C295&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-33t","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11747","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/255"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11747"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11747\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11754"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11747"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11747"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11747"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}