{"id":1091,"date":"2008-04-22T17:58:52","date_gmt":"2008-04-22T22:28:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2008\/04\/22\/caracas-cruzada\/"},"modified":"2014-06-07T12:22:13","modified_gmt":"2014-06-07T16:52:13","slug":"caracas-cruzada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2008\/04\/22\/caracas-cruzada\/","title":{"rendered":"Caracas Cruzada"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/cc2.jpg\" title='cc2.jpg'><img data-recalc-dims=\"1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/cc2.thumbnail.jpg?w=696\" alt='cc2.jpg' \/><\/a><\/p>\n<p>Al leer la contraportada de Caracas Cruzada, nos encontramos con que su autor es Psic\u00f3logo Social. Tal vez por eso, quiz\u00e1s sin propon\u00e9rselo, Vicente Ulive Schnell, termin\u00f3 haciendo una novela de tesis. <\/p>\n<p>Y es que el principal problema de Caracas Cruzada es su tono pretendidamente formal, su evidente intenci\u00f3n y, por consiguiente, su falta de frescura. <\/p>\n<p>La novela nos muestra, de manera aislada las historias de: <\/p>\n<p><strong>Andr\u00e9s<\/strong>, un m\u00fasico fracasado qu\u00e9 regresa a Venezuela luego de un fallido viaje a Europa y monta una empresa de jingles para comerciales. Despu\u00e9s de casarse y divorciarse, hace transcurrir su existencia entre terapias y jingles mediocres, mientras a\u00f1ora lo que no fue y lo que nunca podr\u00e1 ser.<\/p>\n<p><strong>Chu\u00edto<\/strong>, un chofer de autob\u00fas, viejo, representante de una forma de ver la vida que parece extinguirse. A saber, el t\u00edpico viejo que no estudi\u00f3, pero que le ha echado un cami\u00f3n de bolas a la vida. El buen padre de familia y buen esposo que se para a diario a trabajar y a sacar a su gente adelante, aunque a veces a\u00f1ore los sue\u00f1os que no cumpli\u00f3 y a veces se desespere por la vida que le ha tocado, aunque casi siempre se repone y sigue adelante. Esperando, como dice el revelador final de su historia. <\/p>\n<p><strong>Julia<\/strong>, la cl\u00e1sica sifrinita mediocre que cree ser m\u00e1s de lo que es en realidad, una Carlita Tofano, mediocre pero soberbia, petulante pero en el fondo profundamente frustrada. Adem\u00e1s una oda a la correcci\u00f3n pol\u00edtica; es decir, la se\u00f1orita que dice \u201ccabello\u201d en vez de \u201cpelo\u201d, o \u201cmorirse de la risa\u201d antes que \u201ccagarse de la risa\u201d. <\/p>\n<p><strong>El Willy y El Jimmy<\/strong>, dos malandros atribulados por el ultim\u00e1tum que les dio un narcotraficante. <\/p>\n<p><strong>Y Jos\u00e9 Lu\u00eds<\/strong>, hijito de papi, sifrinito mantenido, superficial, materialista, cocain\u00f3mano, practicante de un sexo deshumanizado y conquistador de mujeres incapaz de sentir algo. <\/p>\n<p>Poco a poco, todos estos estereotipos y arquetipos de la ciudad se ir\u00e1n cruzando, a medida que leamos sabremos que los une y, como es de esperarse, todos cruzaran en un final el\u00e9ctrico. <\/p>\n<p>Y ese es el gran problema de la novela. Al irla leyendo ya sabemos que pasar\u00e1, ya entendemos cual es la intensi\u00f3n del autor. <\/p>\n<p>Entonces la tesis de Caracas Cruzada es simple: En Caracas todos vivimos juntos pero separados, hay una l\u00ednea gruesa que divide al este con el oeste, a los pobres con los ricos y con la clase media que pretende ser rica, aunque tenga que contar el dinero para pagar unas arepas o tengan que condenarse a una vida falsa rodeados de hip\u00f3critas que les impiden ser aut\u00e9nticos aunque sea un segundo. Se necesita, al igual que en la pel\u00edcula Crash, de un alto impacto, de un choque, de un cruce, de un suceso extraordinario que confronte a esos personajes y cuando ese suceso ocurra se destruir\u00e1n como bien lo indica el desolador final del libro qu\u00e9, por si a alguien le interesa, est\u00e1 basado en un hecho real: <strong>Una vez en Las Mercedes un tipo le choc\u00f3 el carro a otro y el otro se sali\u00f3 del veh\u00edculo con un revolver en la mano y asesin\u00f3 al que lo hab\u00eda chocado. Cuando lo entrevistaron y le preguntaron por qu\u00e9 lo hab\u00eda hecho, el tipo simplemente respondi\u00f3 que estaba muy molesto porque le hab\u00edan destruido el carro nuevo.<\/strong> Digo esto como una acotaci\u00f3n hist\u00f3rica, por si a alguien aqu\u00ed le importa. <\/p>\n<p>Ahora bien; el que Schnell use una f\u00f3rmula ya manida y utilizada en miles de ocasiones por el cine moderno, desde Pulp Fiction hasta Babel, pasando por Amores Perros, 21 Gramos, Crash, incluso la \u00f3pera prima de Franco De Pe\u00f1a Amor En Concreto tiene un argumento similar; no significa de modo alguno que el libro no valga la pena. Lo vale y bastante. <\/p>\n<p>Si obviamos la construcci\u00f3n formal del libro, nos encontraremos con un texto intenso y profundo y con una brutal y despiadada descripci\u00f3n de la sociedad venezolana del siglo XXI, aunque ir\u00f3nicamente el libro se sit\u00faa en la Caracas de mediado de los noventas. <\/p>\n<p>En particular califico de brillante la construcci\u00f3n del lenguaje, cada arquetipo habla con su lengua, la sifrinita que dice \u201cXsama, que broma con los sombres\u201d, hasta los malandros cuyo di\u00e1logo se hace un poco pesado de seguir, debido a que el autor respeta al m\u00e1ximo su jerga llevando a qu\u00e9, por ratos, el tono urbano se convierta en algo un poco insufrible. <\/p>\n<p>Pero quien se lleva los honores, y la raz\u00f3n por la que disfrut\u00e9 tanto de \u00e9ste libro, es el personaje de Jos\u00e9 Luis. \u00a1Pana que bestial!. Dudo (y no me digan jalabolas) que haya un personaje as\u00ed en la literatura venezolana. Un Frankestein del consumismo, un hijo de su put\u00edsima madre carente de humanidad o sensibilidad alguna, una basura. Schnell arremete con fuerza contra la clase media-alta de Caracas y contra el proceso en el cual el ser humano deja de valer por lo que es, por lo que piensa o siente y pasa a ser una especie de maniqu\u00ed vestido con ropa de marca y dedic\u00e1ndole la vida a la adoraci\u00f3n de objetos, que pueden ser el Cd Placer Pionner\u00ae o el desodorante Gillette\u00ae. <\/p>\n<p>Este cretino es insoportable y lo m\u00e1s aterrador es que tipos as\u00ed abundan, la sociedad moderna es una sociedad insensible y m\u00edsera, el consumismo mal entendido lleva a las personas a renunciar a cualquier rastro de humanidad. De hecho, cuando Jos\u00e9 Lu\u00eds tiene sexo, ni lo siente, todo es confuso, hasta los orgasmos pasan a ser un tr\u00e1mite social, no es el disfrute del amor o del sexo, sino el poder decir \u201cme cog\u00ed a fulana\u201d aunque ni me acuerde de c\u00f3mo fue. <\/p>\n<p>Creo que arremeter de esa forma contra el hedonismo y la insensibilidad de hoy, es el gran m\u00e9rito de este libro. <\/p>\n<p>La edici\u00f3n es de El Perro Y La Rana, algo raro encontrarse en medio de tanta porquer\u00eda propagand\u00edstica, un libro como este, pero bueno. Lo consiguen en las Librer\u00edas Del Sur. <\/p>\n<p>8.5\/10<\/p>\n<p>John Manuel Silva<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al leer la contraportada de Caracas Cruzada, nos encontramos con que su autor es Psic\u00f3logo Social. Tal vez por eso, quiz\u00e1s sin propon\u00e9rselo, Vicente Ulive Schnell, termin\u00f3 haciendo una novela de tesis. 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