Un trozo de yermo.
Domingo, 24 de Diciembre de 2006El reloj se detiene en cada derrota,
los minutos se transmutan en días
y entre los compases del silencio
se ensordecen mis plegarias.
Un susurro canta la balada
que se entona en cada pizca ocular,
danzan los parpadeos a su tonada,
las manos siguen cada lánguido paso.
El mismo vestido de anoche,
ostenta el suelo,
renunciando a la desnudez,
la oscuridad viste su anteayer.
No se necesita [...]


