Carta abierta a los venezolanos
Me he propuesto escribir esta carta abierta con el fin de criticar y elevar una voz de indignación hacia lo que está pasando en mi país. Dirigido a todos y cada uno de los que conviven en este suelo, he aquí mi reflexión:
A los señores de oposición:
¿Realmente creen que pueden recuperar el tiempo perdido o en su defecto la vagabundería que hubo en Venezuela durante los años pasados?, no sean ingenuos. El pueblo se cansó de comer tierra, de promesas incumplidas, de gobiernos corruptos y malsanos donde la moral era gobernada por las rameras de antaño. Se hartó de palabrería bonita, llena de un vocabulario exquisito, que a la final no entendía, excepto si les aseguraban trabajo y casa.
Venezuela necesita un cambio, uno real, de pensamiento e ideología. No los mismos dinosaurios que gobernaron este país a dedocracia, favoreciendo a unos pocos y dejando al resto en la estacada. Dejen de ser buitres esperando la carroña del poder, anhelando que Chávez se vaya, para pelearse un mendrugo de lo que queda.
Si algo le reconozco al que esta montado arriba, es que supo como llegarle al pueblo. No se quejen entonces, ni se lamenten. Los únicos culpables de la debacle política en Venezuela son ustedes. Chávez es la consecuencia directa de las constantes metidas de pata anteriores.
¿O es que debo recordarles acaso que casi el 70% de los que viven en este país esta en la pobreza más crítica y absoluta?. Pues a esas personas les habló en su idioma, en su jerga. Cosa que ustedes no supieron aprovechar.
Los cincuenta y déle años de pseudos democracias en este país han abierto una brecha enorme en la sociedad. Venezuela siempre ha estado dividida, siempre. Eso no es de ahora, sino de un ayer desde hace muchísimo tiempo. Y esa brecha es la que hay que cerrar, deben darle la oportunidad al de abajo, para que tenga lo mismo que el que esta arriba, no darle los peces sino enseñarle a pescar.
El pueblo se cansó señores, y su decisión fue montar a otro en la silla, si están errados o no, sólo el tiempo lo dirá. Organícense, dejen de pelear entre sí, y asuman una sola posición y bandera. En la unión está la fuerza, al menos deberían reconocer que el presidente supo hacer eso, concentrar sus fuerzas en un solo lugar. Dejen de pelear por el interés individual y empiecen a velar por el colectivo. Recuerden que quien los pone arriba es el pueblo, ¡para que trabajen en beneficio del pueblo!
A los señores chavistas:
Estoy de acuerdo con ustedes en una sola cosa, que Venezuela necesita un cambio con urgencia. ¡Pero un cambio desde adentro!. Un cambio de ustedes mismos. Dejen de esperar por la limosna, y las misiones. Sí, no lo niego, para muchísima gente en este país, es un alivio contar con esas soluciones a corto plazo.
¡Pero no deben serlo a largo plazo!.
Esperaba más de ustedes, que la aceptación de la típica dádiva, o pañito de agua tibia, que el techito de zinc pal rancho Esperaba que reaccionaran, exigieran y pelearan por lo que es suyo, una vida digna como venezolanos. ¿Y qué han hecho?, aplaudir y celebrar más errores del que ahora se monta en esa silla presidencial.
Lo único que han hecho es amasar odios y rencores. Se han dejado convencer que los demás tienen la culpa. ¿Quién?, ¿la CIA, el FBI, Bush, Cristo, el perro del panadero?. Por amor a Dios, entiéndanlo de una vez, para el mundo, no somos nadie, sino un punto en el mapa. Dejen de buscar culpables afuera, nosotros somos los únicos culpables, por no saber defender lo que es nuestro..
¡Reaccionen y vean!. Les están haciendo lo mismo, estafando, robando y haciendo promesas que jamás cumplirán, aquellos que han decidido colocar arriba, igualito cómo hicieron los de la cuarta, la tercera y ya no sé cuántas repúblicas. La misma vagabundería, pero con mucho más descaro si cabe.
Que la justicia se imponga. Exijan trabajo, exijan viviendas, exijan una educación de calidad, y no ideas repetidas hace millones de años y que se han demostrado que no sirven para nada, y que a estás alturas son ideologías obsoletas.
Nadie los sacará de la miseria, aprendan eso. Los únicos con poder para decidir y hacer en pro de ustedes, son ustedes mismos.
Les han robado en su propia cara y aún siguen celebrando sólo por reconcomio. Chávez no es Dios, ni un santo, fue puesto ahí para trabajar por ustedes, y deben exigirle que les cumpla. Y es lo que menos ha hecho, y creo que ustedes ya deben saberlo a estas alturas.
La igualdad no es quitar al que tiene, sino que todos tengan lo mismo. Somos venezolanos todos, hijos de un mismo suelo, que nos ha visto nacer, crecer o en su defecto llegar a él. Un suelo maravilloso, plagado de inmensas riquezas, tesoros ecológicos, paisajes y urbes. Éste, nuestro país, se hunde en la miseria. Encaminados a una era cuarto mundista, si no estamos en ella ya. Sí, es verdad, Venezuela es hermosa, grande, y su gente también lo es, pero lamentablemente, nos hemos convertidos en ciudadanos cómodos.
Esos que gritan a voz en cuello, cómo excusa:”TODO EL MUNDO LO HACE”, que critican a diestra y siniestra, exigen cambios, y se paran a un lado del camino a botar la botellita, mear la gramita, embarrarle la manito al funcionario para que lo deje ir tranquilo cuando se comió la luz, acostumbrados al “medalaganismo” tan propio de la incultura e ideología del venezolano. Y esto no depende del color de la piel, del sitio donde vives, o incluso, por tu afiliación política.
Se trata de algo mucho más grande, se trata de EDUCACIÓN. No sólo de la educación de la escuela, de saber sumar o restar, de cuidar la grama, y los parques. Se trata de la educación de casa, del muchacho más humilde en el cerro que aprende y entiende que con trabajo, con esfuerzo y con conciencia se logra todo en esta vida, se trata del joven que vive en la quinta, y que aprende que las cosas no se ganan sino a punta de esfuerzo, que nada es gratis y que papito me lo da.
SE TRATA DE SEMBRAR VALORES Y BUENAS COSTUMBRES. Tenemos que sacarnos el rancho de la cabeza, sacarse la idea de que el que tiene es por ladrón, (cómo ciertamente hay muchos), pero no todos. Sacarse la idea del quince y último, de que el Kino o jugar el numerito aquél te va a sacar de la miseria, que las tetas te van a dar más inteligencia, o indulgencia con el jefe. Quitarse ese “medalaganismo”, eso de querer hacer las cosas sólo porque sí, porque eres el más macho o la más arrecha.
Se trata de respetar a todos y todo.
Existen derechos y deberes, y deben ser cumplidos, pero cómo leí por ahí, el venezolano piensa que los derechos son para él, y los deberes para el resto. Pues no, de eso se trata la justicia e igualdad, TODOS DEBEN RESPETAR Y CUMPLIR LAS LEYES, y sino lo hacen, recibirán el castigo pertinente.
Hay que entender que ente país, tener un título no te hace más o mejor persona. Que somos iguales. Que no necesitamos limosnas de los gobiernos, sino soluciones reales. Basta de echarle la culpa al que vive en el cerro, o al que vive en la quinta.
Es hora de enfrentar la realidad, que todos, absolutamente todos los venezolanos, somos responsables de este país, y que sólo la conciencia social, el trabajo, y la unidad cómo pueblo, es lo que nos hará una nación desarrollada, no sólo el petróleo.






Muy acertada su posición. Es tiempo de poner manos a la obra y comenzar a cambiar nuestra mentalidad, independientemente de la ideología política, posición social… Nada más!
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Ojala que mucha gente pensara cosas como dice el artículo.
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Lo más insólito es que aunque las encuestas digan que la gente no quiere votar a Chávez en el 2012; ganará porque la oposición es tan, pero tan bruta que no ha sido capaz de pelear a capa y espada, e ir a la OEA si es preciso; por la atrocidad que significa la nueva ley de Procesos Electorales. Los adecos se quedaron pendejos pues, con esta Ley los rojitos van a arrasar… Una vez más, la opo ni se ha dado cuenta.
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El artículo está repleto de buenas intenciones, pero tiene errores conceptuales graves, verbigracia, “Los únicos culpables de la debacle política en Venezuela son ustedes” (refiriéndose a los partidos políticos de oposición). No amigo, la debacle política no es únicamente responsabilidad de los políticos de oposición, allí entran los políticos del gobierno y entramos nosotros, los venezolanos de a pie que no formamos parte de los partidos políticos. Cada pueblo tiene el gobierno que se merece y, mutatis mutandis, la oposición que se merece también. Nuestros políticos son tan buenos o tan malos como somos nosotros, como ciudadanos.
“La igualdad no es quitar al que tiene, sino que todos tengan lo mismo”, ni tan siquiera Marx en su paroxismo comunista hubiera afirmado que la igualdad es que todos tengamos lo mismo. En el mejor de los casos, la igualdad es que todos tengamos ACCESO a las mismas cosas, lo cual no significa de ninguna manera que todos tengamos lo mismo. La única igualdad que podemos reclamar legítimamente los seres humanos es la igualdad ante la ley, el resto es un montón de utopía barata y seductora con la cual la izquierda jamás pasará de moda, o quizás, peor aun, seguirá siendo “la tendencia políticamente correcta”.
Insisto, muy buenas intenciones, pero lamentablemente, como dice el dicho, “de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno”. Al fallar las premisas básicas (los síntomas) falla necesariamente la conclusión (el diagnóstico).
Saludos.
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Lolo, el problema no es la nueva Ley de Procesos Electorales, más allá de las objeciones que como abogado pueda tener (y tengo) ante la aprobación de esta ley, el problema trasciende con creces lo que encierra este texto legal que, a groso modo y para no entrar en demasiados detalles lo que hace es modificar proporciones, o dicho más sencillo, esta nueva ley consagra la sobrerrepresentación de las mayorías, situación que si bien es inconstitucional (art. 63 de la Carga Magna) no es una aberración jurídicamente hablando, me explico, existen muchos países en el mundo que consagran la sobrerrepresentación de las mayorías con el fin de alcanzar mayores grados de gobernabilidad para tales mayorías (o para la mayor de las minorías en caso de que no exista una mayoría absoluta). Lo que definitivamente sí representa un problema es: 1.- El manejo discrecional de los circuitos electorales que le permita a la AN (todavía no sabemos si el Reglamento de tal Ley va a definir tales circuitos en cuyo caso sería potestad del CNE) modificar circunscripciones a conveniencia cada vez que se les antoje, 2.- El gran problema es que la oposición no partidista y el oposicionismo sencillamente no han presentado un mensaje coherente y alternativo al del presidente por una razón muy sencilla, porque no lo hay, porque en 10 años no nos hemos puesto de acuerdo de este lado de la acera en cuál es ese de modelo de sociedad que le proponemos al chavismo (y a todo el país). Eso por no meterme con el verdadero problema del país y que, como dijo Carlos Sicilia alguna vez, nosotros (los venezolanos) somos materia prima defectuosa, el problema somos nosotros, todos. El problema es, como dije hace algunos días en otro debate, esa Constitución consuetudinaria (la no escrita) de los venezolanos y sus tres artículos: 1.- ¿Cuánto hay pa’ eso?, 2.- ¿Cómo quedo yo ahí?, y 3.- A mí que no me den sino que me pongan donde haiga.
El problema, en resumidas cuentas, es la “viveza criolla”, esa forma de ser del venezolano de hacer cualquier cosa que le reditúe sin importar a quien perjudique.
Saludos.
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De acuerdo, lenguaeniple. Al igual que tú pienso que la “desrepresentación” de las minorías es un problema menor frente a las fallas de origen que hay en el conflicto.
Eso de la Constitución consuetudinaria te lo voy a robar.
salud.
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Amén de las discusiones legales, cuesta entender como la LOPE no responde a intereses políticos de un bando. También podríamos caernos a gritos discutiendo si la designación de “la autoridad única” es legal o no; eso es ver el árbol y no el bosque que nos dice que si Ledezma no hubiese ganado esa ley jamás hubiera pasado.
Es cierto que la subrepresentación de las minorías existe en otros países pero vamos: la gente se queja de que en Alemania los pequeños partidos necesiten 5% de los votos para conseguir un escaño, acá estamos hablando de 25% (¡!) de votos para asegurar una mínima representación. Bajo ese esquema, ningún partido ecológico europeo alcanzaría jamás el Congreso, a pesar de representar una inquietud legítima en la población.
No nos engañemos. Tampoco me voy a poner a gritar “trampa” como las viejas cacatúas, pero hay que rendirse ante lo obvio: la Ley legaliza el manejo al antojo de los circuitos electorales (el 1 de Niple) y abre las puertas a lo que en inglés se conoce como “gerrymandering”, una forma muy sutil de hacer acomodos electorales. Si leen inglés y tienen el temple para sobreponerse a la gritadera oposicionista de costumbre, pueden encontrar acá:
http://venezuela-europa.blogspot.com/2009/10/road-to-dictatorship-i.html
una explicación detallada del funcionamiento de la cosa. Igual, si obvian los adjetivos ridículos (“Asamblea Nazional”, “Robolución”, etc.) pueden consultar la página del opositor extremista Daniel Duquenal quien, en el fondo y debajo de toda la bilis que produce, hace un análisis a mi parecer correcto:
http://daniel-venezuela.blogspot.com/search/label/2010%20elections
Saludos, sirva como simple pie de página porque la discusión del artículo obviamente no va por allí.
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Estoy de acuerdo con Krisis y sí creo que había sido una conquista que se consiguiera representación de las minorías. Respecto a la LOPE les recomiendo el informe de esta gente que ojalá se haga escuchar:
http://www.ojoelectoral.org/admin/informes/Nota_de_prensa_11_de_agosto_de_2009.pdf
Respecto a que el problema de que Vzla está como está porque todos somos una mierda, porque todos participamos de la “viveza criolla” tampoco estoy de acuerdo y se me hace un análisis sumamente superficial y hasta facista. Es como esa gente que dice: es que los judíos son así, o es que los colombianos son así. Todas esas jusificaciones “idiosincráticas” son aberrantes, porque además no dejan salida (si somos así, no podemos cambiar).
Yo jamás he pagado un gestor ni nada de esa vaina. Tampoco he trepado un cargo por “vivo”. Así que, qué va… a otro perro con ese hueso.
Aquí parte del problema es el siguiente: El rentismo petrolero, que genera culturalmente dos clases de personas: 1) Los trepadores del cuánto hay pa eso; y 2) los amargados que ven frustrados todos sus proyectos porque se niegan a la trepazón.
Vzla vió acelerado su deterioro social, político, económico, educacional y familiar; a la par de la debacle del 89. Cuando, precisamente, tras los saqueos, dejamos de ser un país productivo en otras áreas: textil (quién no se acuerda de pantalones Petroff); cafetalero, etc, etc, etc… Si bien desde Gómez dependimos del petróleo, hubo un momento en que llegamos a tener una mediana industria de otras cosas. Pero a partir del 89 hasta la fecha, nos hemos vuelto sumamente dependientes del oro negro y del consumo… ya no producimos ná, más que petróleo y gas… todo lo demás lo compramos afuera a precios, desde luego y en vista de la trepazón cadivi, revendedores y tal, exhorbitantes…
Nosotros no éramos así. La gente en Vzla era hasta culta en algún sentido, no voy a decir que en la IV estábamos mejor pero coño, sí hubo una generación mejor formada. Ahora lo que vivimos es la brutalidad y la barbarie de lao y lao. Me asombra ir a una librería y ver que quienes atienden son prácticamente analfabetas, gente que ni sabe qué coño es la Biblioteca Ayacucho. No sé pana, yo me crié en una familia que como casi todas en Vzla vino de abajo, pero que pudo educarse, formarse afuera o adentro, hacer algo por el país, vivir digna y decentemente. El liceo Andrés Bello era bueno, Vzla tenía escritores, cineastas, pintores… Recuerdo a La Guaira limpia…
Hoy todo se reduce a curda, drogas, armas, insulto y matraqueos. No creo que esto sea una característica “del venezolano”, la pinga, serás tú que eres así. Yo sí creo en las causas ya expuestas; pensar que nuestro deterioro tiene que ver con una vaina idiosincrática es asumir que no tiene solución: qué va, no estoy de acuerdo pero para ná.
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Lolo, lo siento pero su argumento es falaz y errado, y es sumamente sencillo de desmontar. Según usted el problema tiene su raíz en la “debacle del 89″ y está relacionado con el “oro negro”. Lo cierto es que Venezuela ya era dependiente del petróleo mucho antes de 1989, en todo caso si bien es cierto que en ese año las reservas internacionales forzaron a nuestro país a acceder a la condiciones del FMI y que ello tuvo repercusión en el crecimiento industrial no es menos cierto que la verdadera procesión la llevamos es por dentro. Podemos culpar al viernes negro (que fue mucho antes) o inclusive a la crisis bancaria (luego en el 94) y lo cierto es que ninguna de ellas explicar per ce nuestro problema, créame otros país se las han visto mucho peores y han salido adelante. Japón recibió dos bombas atómicas y mírelo hoy donde está. ¿No cree usted que fue, justamente, su idiosincracia la que permitió salir adelante?
Es más, voy a profundizar un poco en la cuestión idiosincrática porque analizada así, a grandes rasgos, es muy fácil descalificar el asunto, por cierto yo no dije que los venezolanos somos una mierda (eso lo dijo usted), yo dije que la “viveza criolla” es el modus vivendi del venezolano. Y sí, ya sé que todas las generalizaciones son malas, inclusive esta -y la anterior-, pero es la verdad y me voy a referir a un estudio que realizó, si mal no recuerdo, la UCAB hace varios años en Venezuela y donde se evaluaba la variable “locus de control”. Ese estudio reveló que los venezolanos poseemos, en una mayoría importante, un locus de control externo. Dicho en castellano, el venezolano -por lo general- piensa que a él la va bien si al país le va bien, que la solución a sus problemas “viene de afuera”, cuando una persona “depende de” para estar mejor, para comprarse una casa, para superarse, para conseguir un trabajo, etc. se ve tentada a caer en lo que más arriba llamé la Constitución consuetudinaria. Esta forma de ver la vida guarda una íntima relación con esa idiosincrasia que usted menciona y que puede no gustarle, pero no puede desconocerla. el 95% de los venezolanos se atraviesan en una boca calle “no vaya a ser que el venga por la perpendicular vaya a cruzar y se me vaya a colear”, lo cierto es que termina trancando a diez vehículos y quitándole a CADA UNO de ellos, digamos, treinta segundos de su tiempo, que al multiplicar son 5 minutos/hombre perdidos frente a, QUIZÁS, diez segundos/hombre que es lo que se pierde en caso de que alguno “se le colee”. Esa “pequeña” desconsideración, de la cual podría colocar muchos ejemplos más ratifica lo que he dicho, el venezolano, POR REGLA GENERAL, hace lo que reditúe sin importar a quien perjudique -y añado una coletilla para que no se piense que esto no tiene límites- cuando sabe que sus acciones no tendrán consecuencias, y como en este país existe una anarquía total (léase ausencia de poder público coactivo y coercitivo), entonces tú ves el gentío metiéndose por el hombrillo para pasar carros cuando hay una cola en la autopista (generando espantosos embotellamientos que terminan perjudicando a TODOS mucho más de lo que pueda beneficiar a una pequeña minoría que a la larga tampoco se beneficia porque a la larga esos 10 segundos/hombre que se ganó, digamos, 10 veces en un día (100 segundos/hombre en total) los perdió, y perdió más porque otros “vivos” como él SEGURO le hicieron perder más del tiempo que cree que ganó), personas que no han cumplido 60 años y se meten en la cola de los minusválidos/discapacitados/ancianos/embarazadas en el banco y podría colocar ejemplos ad nauseam que dan fe de que tenemos un problema NOSOTROS. Que el problema se vea agravado (no como una causa, simo como un factor coadyuvante) por la falta de productividad porque somos un país monoproductor, eso es otro tema. Pero más, usted mismo se contradice, fíjese bien, usted dice esto: “Aquí parte del problema es el siguiente: El rentismo petrolero, que genera culturalmente dos clases de personas: 1) Los trepadores del cuánto hay pa eso; y 2) los amargados que ven frustrados todos sus proyectos porque se niegan a la trepazón.” Una generalización, a mi juicio, más severa que la mía, me refiero a esto: ¿en cuál de esas categorías que usted definió -sin dejar espacio para más- se coloca usted mismo?. Yo le puedo responder con sus mismas palabras “No creo que esto sea una característica “del venezolano”, la pinga, serás tú que eres así”, yo no caigo en ninguna de esas dos categorías.
Más aun, se vuelve a contradecir cuando dice “Vzla vió acelerado su deterioro social, político, económico, educacional y familiar” porque le pregunto, ¿es que nuestra idiosincracia no es parte de nuestra formación social, política, económica, educacional y familiar?. Si, como usted dice (y yo concuerdo en esto), hemos sufrido un deterioro en esos aspectos, ¿no sería equivalente decir nuestra idiosincracia ha cambiado (para mal en este caso)?, lo cual finalmente derriba otros de sus mitos “Todas esas jusificaciones “idiosincráticas” son aberrantes, porque además no dejan salida (si somos así, no podemos cambiar).”
A efectos ilustrativos dejo acá el significado de la palabra idiosincrasia.
1. f. Rasgos, temperamento, carácter, etc., distintivos y propios de un individuo o de una colectividad.
Fuente: Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.
Saludos.
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¡Tu ejemplo es malísimo, Niple!
Me vas a perdonar, pero ese imperialismo cultural es un mito podridísimo. Alguien debería dedicarle otro post.
Mira, no es que yo sea el globetrotter más vergatario, pero he tenido la oportunidad de viajar un poco y te puedo garantizar que el atravesar su carro y trancar una cola es moneda común *en todos lados*. Es mentira que la gente sea “más social” en Europa o Estados Unidos. Yo no he conocido gente más egocéntrica y coleona que los franceses, por ejemplo.
Esto es algo inherente a las reglas, las leyes y su aplicación. Si en Alemania respetan la ley, es porque saben que les cae la policía, no es por algún sentido interior de “respeto al otro”. Así de simple.
Esta idea falaz, de inferioridad cultural, es de lo que más me embronca. No digo que seamos iguales a los gringos o los españoles, para nada; lo que afirmo es que en ese caso específico que colocas lo único que nos distingue es que en un lado la policía hace respetar la ley, en otro lado no. Pero es mentira que sea alguna “condición interna” de las culturas lo que nos diferencia.
Búscate otro ejemplo y después hablamos.
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Lenguaeniple,
Por allá en el año 99 tuve la oportunidad de departir mucho (en el extranjero) con una pareja de amigos colombianos. Y justamente, este tema de la “idiosincracia” lo discutíamos bastante. Esta pareja también había estudiado derecho, y de hecho él es una persona muy importante en Ginebra. Cuando yo lo conocí estaba exilado, pues su vida corría peligro, Castaño lo había sentenciado a muerte. En todo caso, una de las cosas que más preocupaba a mis amigos era esta percepción de que los “colombianos eran idiosincráticamente violentos”. Nada más lejos de la realidad. Hay grupos violentos porque hay una situación de exclusión, de desigualdad (caso nuestro) y un gran culto a las armas… pero no porque los colombianos sean idiosincráticamente violentos. La acepción del término que usted cita, lleva implícita cierta condición fundamental: carácter, temperamento, rasgos. Yo, como le digo, no creo en estas generalizaciones porque no me identifico con esa de la que usted habla en su constitución consuetudinaria. (Ojo, el que yo no me identifique no quiere decir que niegue que exista).
Me pregunta en cuál acera estoy yo y le digo, en la de los venezolanos que se frustran en la Onidex, en la policía cuando hay que poner una denuncia, en la cancillería cuando debo apostillar un documento, en la calle cuando veo a los indigentes drogándose y cagándose, en los hospitales sean privados o públicos, en el metro, en la calle… A mi todo esto me causa una profunda frustración. Porque como le digo, nosotros no éramos así. En Caracas, por ejemplo (el país es muy grande y la gente muy diversa) aunque usted no lo crea, habían taxis con taxímetro, librerías en Sabana Grande, uno se podía sentar una tarde de sábado en el Gran Café, grupos musicales de todo tipo en lugares nocturnos, parques, etc, etc, etc… Pregunte usted a algún dominicano o colombiano, o mexicano, ¿cual era la percepción sobre Venezuela hasta los años 70s? y le dirá que un país en un desarrollo medio-alto en relación a sus pares en América latina.
Hoy, en cambio, estamos al nivel de El Salvador, Honduras y Guatemala. Nuestros muchachos se van corriendo a Colombia, a México, a Argentina o Brasil; ni hablar de los que huyen a los países del primer mundo. Pero le juro que esto NO era así.
Coincido plenamente con usted en que todo empezó a cagarse cuando nacionalizamos por primera vez el petróleo (1976) y, paulatinamente, nos fuímos haciendo más dependientes de él. Allí empezó el saqueo que diez años después remató nuestra pobre gente pobre… Ya nadie quiere coser, ya nadie quiere ir al campo, ya nadie quiere producir… aquí lo único que la gente quiere es importar y revender… mentalidad buhoneril, mentalidad minera, y es que eso somos: un país minero. Triste, muy triste.
Saludos,
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fuera de tpoda la discucion, lo que me arrecha, lo que no soporto, me da grima y un saludable asco es la postura, supuestamente imparcial del autor.
Eso de que tu tienes espinillas, pero el otro tiene mal olor en los pies (pecueca, en los andes) Eso de tener la cobardia de no tomar una postura, y hablar de a los “bandos” es lo peligroso, ya que cuando hablamos de bandos, ya no todos somos del mismo pais, pasa lo que sucede en las guerras civiles; que unos son mas venezolanos que los otros.
eso de querer justificar los errores de unos con los errores de otro es falaz; yo piso debido a que me pisan.
Ademas el autor hace una conparacion entre posturas inconmensurables, ya que los chavistas tienen y abusan del poder, el resto de la sociedad, se lo tienen que calar y no puede impedir ese abuso.
El caso de las leyes es solo la expresion de su poder y su abuso es el corolario del mal que representan.
Amigo no tema tomar posturas, en la vida todos tenemos que ser teticos, eso de esconderse detras de las criticas a los dos grupos, es un poco cobarde. y no, no significa ecuanimidad, significa cobardia ¿que valor puede tener una exortacion cuando quien la hace no es consecuente tomando una postura?
Piense. es posible que quienes no estamos de acuerdo con este regimen totalitario tengamos y cometamos errores. Eso es normal. pero en este caso somos los oprimidos, losdescalsados, los gusanos, como le encanta en llamarnos los cahvistas, y por lo tanto se cometen errores, si un conejo esta arrinconado contra una pared por un zorro, puede querer atarcarlo con sus patas delanteras en vez de las traseras, pero por lo menos hace el intento de defenderse, es posible que esa lucha termine mal para el conejo. Pero pana. estaba desperado.
cuando a uno lo atacan no simpre se tiene la mesura para evaluar cada paso y mas cuando la oposicion no tienen una postura unica. Son muchos y cada quien jala para su lado, en vez del chavismo que tienen una conducion unica e incuestionable.
estas comparado peras con manzana y sales a decir que las peras no tienen que ser tan verde y las manzanas no tienen que ser tan rojas, que ambas son arboles y pertenecen a las Gimnospermas y son dicotiledoneas y que solo con su union podran llegar a ser monocotiledoneas y con un poquito de suerte se convertiran en Orquideaceas.
Todo esta clarito
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Luis,
No sea cabeza frita. Está muy bien la postura del autor, ver la polarización con distancia ayuda a salir del juego de Chávez. Y eso es lo que todos los venezolanos debemos procurar: no seguir cayendo en la trampa polarizadora y bélica de ese señor…
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HA.si. Claro tiene. lo bueno es verlo y no caer en su juego. Ver la polarizacion que existia en alemania en 1934 ayudaba a salir a ese pais del armamentismo belico de ese señor hitler.lo malo evidentemente es tener la cabeza frita en aceite de oliva . No acepto menos. El asunto no es ver o no ver, el asunto es denunciar al mal con todo y sin excusas escabrosas. y me niego a pesar de esa manera. Y la considero mas bien una excusa para que el mal se esparza.
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Krisis, te voy a dar parte de razón en algo, quizás el ejemplo (en realidad, los ejemplos) que utilicé no sean la característica más representativa de lo que he llamado “viveza criolla” sino más bien la punta del iceberg. Tú me hablas por ti y no tengo porque dudar de tu palabra, yo haré lo propio: he estado en USA, España y México, en los primeros dos países, para continuar con el ejemplo, me tocó conducir, y mi percepción es que la gente no maneja como aquí, el común de la gente no maneja bajo el lema “ni lavo ni presto la batea” como siento que lamentablemente pasa con la mayoría de la gente aquí. No te embronques, esa es mi percepción simplemente.
Si leíste mi comentario con atención habrás notado que agregué una coletilla (justamente previendo que algún avezado fuera a saltar): “cuando sabe que sus acciones no tendrán consecuencias”, con lo cual podemos estar en perfecta sintonía al aseverar que si, por ejemplo, los alemanes respetan las leyes es porque allá si existe un Estado coercitivo y coactivo, es decir, la idiosincrasia es, en parte, consecuencia de la anarquía. No es una cuestión de inferioridad cultural, es, desgraciadamente la ley de la jungla, la supervivencia del más apto, es el darwinismo social: donde no hay ley, cada quien hace lo que le place, usualmente lo que le reditúa, lo que le es útil. ¿Por qué la gente no habla por el celular (o habla menos) en el municipio Chacao pero si lo hace en los otros 334 municipios del país?, por la misma razón por cual los venezolanos no se comen una luz en los Estados Unidos ni dejan el carro estacionado donde ven una “P” con una raya roja diagonal atravesada.
Yo sí creo, sin sentirme culturalmente inferior, que en otros países la gente tiene un mayor respeto por las normas mínimas de convivencia en sociedad más allá del hecho de que una actitud/acción pueda estar penada por la ley. Hace unos meses atrás me llegó un correo que decía más o menos así: un venezolano se extrañó cuando al ir acompañado de un amigo a su nuevo trabajo en un país europeo notaba que los primeros que llegaban de primero al trabajo aparcaban su vehículo lo más alejado de la entrada del edificio a donde se dirigían al preguntarle a su compañero sobre esta “extraña costumbre” al respecto, aquel le contestó que era lo lógico pues los últimos que llegaban seguramente estarían más apurados por llegar a su oficina. Lo he resumido palabras más, palabras menos en lo que recuerdo. Y si bien este ejemplo, al igual que los de comentario anterior, no son necesariamente lo más representativos del “grado cultural” de un grupo de personas, sirve a tenor ilustrativo para enseñarnos que efectivamente como ciudadanos estamos lejos de valores fundamentales como el respeto, la consideración, la tolerancia, la solidaridad, etc. Como dije hace unos días en otro comentario, los venezolanos estamos tan acostumbrados a lo corrompido (la corrupción, genéricamente hablando) que he escuchado gente decente decir refiriéndose a los políticos “que roben, pero al menos que hagan”. Coño, ¿ya está tan institucionalizada la corrupción que la aceptamos y la aplaudimos si “al menos” hacen?. Hasta ese grado a llegado la descomposición.
Saludos.
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Hola Lengua te pregunto: ¿Tu eres así como esos venezolanos que siguen la “constitución consuetudinaria” que nos muestras?
Te lo pregunto con respeto, buen tono y simpatía. A inicio de semestre le preguntaba a mis alumnos de Historia de Venezuela ¿hay identidad venezolana? ¿qué es eso y cómo se caracteriza? La respuesta inmediata de ellos era muy parecida a la “constitución consuetudinaria”.
Seguidamente a quien me hacía esa caracterización del venezolano le preguntaba: ¿y tu eres así? (no profe), ¿y tu mamá y tu novia? (no profe), seguro que tus amigos sí (no profe). ¿Será que entonces son los demás los que son así? (risas, no profe) ¿Entonces?
No coincido con esas visiones simplistas de las sociedades. Ni tampoco con la de Lolo de que hay sólo venezolanos que aprovechan la renta petrolera (felices aparentemente) y aquellos que no la aprovechan y son amargados.
De verdad amigos por lo general no hay sólo dos tipos de vainas en este mundo y mucho menos vainas de un sólo tipo(es verdad Luis, la del autor es una posición clarita, es un tercero un outsider, pero es).
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Hola Magoo. Tu primera pregunta es interesante, permíteme antes de proceder a responderte hacer algunos comentarios.
Hay dos elementos fuertemente distorsionantes relacionados a tu argumento de que los venezolanos no somos así (como la caracterización de la Constitución consuetudinaria), a saber:
1.- Los humanos somos bastante malos para juzgarnos a nosotros mismos, como he dicho en muchas oportunidades, somos casi siempre capaces de ver la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en el propio. Adicionalmente si le preguntas a alguien que no puede controlar la bebida si es alcohólico te va a decir que no, si le preguntas a un padre con mal carácter si maltrata a sus hijos te va a decir que no y si le preguntas a Chávez si es comunista te va a decir que no (me disculpa por meter al presidente en este cuento) aunque se la pase reivindicando a Marx. Creo que se puede observar el patrón entonces. Si le preguntas a tus alumnos qué harían si ven a alguien que va caminando delante de ellos y se les un billete de 100, es bastante probable que todos te digan que le devolverían el dinero a aquel sujejo, lo cierto es que seguramente más de uno (no voy a entrar en la cuestión de si son muchos o pocos) se hace el paisa y se mete los reales en el bolsillo. Si se mete en un barrio y hace una encuesta en hombres entre 25 y 50 años preguntándoles si gastan más del 20% de su sueldo en cerveza probablemente obtenga un resultado bajísimo, sino es que 0. ¿Usted creería en ese resultado?. No creo que el hombre sea “bueno por naturaleza” ni “malo por naturaleza”, creo que en buena medida somos lo que las circunstancias, el entorno y la crianza hace de nosotros (nótese que digo “en buena medida”, no hablo en términos absolutos). Lo cierto es que esas circunstancia, entorno y crianza no son el mejor caldo de cultivo en Venezuela para hacer la receta del “buen ciudadano”. Aquí el que ve un compañero/conocido en la cola del autobús de la universidad y no se colea es visto como un pajúo, al día siguiente el amigo/conocido le dirá “marico, te vi en la cola del autobús, ¿por qué no te metiste conmigo?”.
Así las cosas, el primer elemento hace perder sustento a su afirmación es el hecho de que el mejor juicio a una persona -inclusive a un familiar, amigo o allegado- difícilmente no podrá provenir de esa misma persona.
2.- El segundo factor, no menos importante, es el hecho de que, y corríjame si me equivoco, usted y yo pertenecemos a una minoría, es más, de hecho es probable que pertenezcamos simultáneamente a varias minorías, con lo cual, al trazar un diagrama de Venn nos encontremos en una verdaderamente minúscula minoría. Así las cosas, ¿sería válido o lógico utilizar a una o varias personas de esta pequeña minoría como representativo de los venezolanos?. Ojo, cuidado, sucede con frecuencia que algún avezado salta y dice, ante un comentario como este, “¿es que tú te crees mejor que todo el mundo?”, en lo absoluto, creo sí que pertenezco a una minoría de personas que le dan valor a ciertos detalles que para muchos parecen insignificantes o simplemente no ven esos detalles. Soy de los venezolanos que todavía se asombra cuando un trámite que está exonerado por ley me es imposible realizarlo sino me bajo de la mula aunque eso sea lo común y lo normal y es que me pasó hace menos de dos semanas: el servicio de traslado de un registro inmobiliario NO puede está EXONERADO para la firma de una liberación de hipoteca de un bien inmueble primario (tramitado por LPH/FAOV), sin embargo el registro no me hacía el traslado sino pagaba y el banco no se traslada al registro a otorgar el documento. ¿A dónde voy a denunciar eso si este país es un antro de corrupción?, además ¿cómo lo denuncio si se negaron a darme la hoja con los aranceles discriminados? me dieron el monto de boca.
Por último, el hecho de que una afirmación sea simple no significa que detrás de ella haya un razonamiento simple, pensar así, sí es verdaderamente simplista. La Constitución consuetudinaria puede parecer muy simple pero detrás de ella hay mucho, muchísimo más que tres líneas al azar lanzadas por alguien que soñó con los números del Kino. No hay nada más simple en este mundo que un lápiz y es verdaderamente difícil, por no decir que imposible, imaginarse la cantidad de complejidades que existen detrás de su fabricación (http://www.liberalismo.org/articulo/50/37/lapiz/).
Luego de mi comentario original escribí, en uno posterior, que todas las generalizaciones son malas (inclusive esta), en tal sentido rectifico o añado una coletilla, no todos los venezolanos son así.
Finalmente y respondiendo a su pregunta le voy a responder de la siguiente forma: durante mi último año en la Facultad de Derecho me fue asignada la responsabilidad de ser el tesorero/administrador del dinero de nuestra promoción, no solamente realicé esa labor ad honorem, no solamente al final del año no solamente no faltó un centavo sino que sobró dinero producto de los intereses y los varias de varios ingresos extras que contablemente no estaban justificados, me gané dos enemigos por llamar maulas y vividores a quienes sin haber puesto dinero estaban disfrutando de chemises y otros beneficios a cuenta del dinero de los demás, eso por no mencionar los dolores de cabeza de tener que andar cobrándole a la gente, buscando presupuestos, organizando eventos, etc. No le voy a decir que soy impoluto e incorruptible, como nos decía Emeterio Gómez en una oportunidad, “nadie puede decir que es honesto hasta que tiene un maletín con 500 mil dólares en efectivo al frente para favorecer una licitación de la cual no quedará rastro y dice ¡NO!”, solo luego de eso podrá decir “yo soy honesto”. Quizás en algún momento la tentación me venza, no lo sé.
Saludos.
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Creo que a los venezolanos nos causa roncha cuando nos dejan en evidencia. Yo trato de ser “buen ciudadano” en lo que cabe en este país, cumplir las reglas, no comerme la luz, cruzar por el paso peatonal, no botar basura al piso, etc. Pero hay algo tan profundamente tentador en saber que todo eso es completamente opcional, en que el día que estoy apurado puedo cruzar por donde se me de la gana y NADIE me va a ver feo. Es duro vivir así, pero incluso me sucedió en un semáforo en rojo que todos por la zona se comen y yo no quise y un taxista se bajó del carro a entrarme a coñazos por eso. Así es más o menos la cosa, así se cada vez más jodido. Y yo sí estoy consciente que mi primer instinto siempre es colearme, en que si me dan vuelto de más y lo regreso me van a tildar de pendejo y yo me voy a preguntar ¿será que soy pendejo?. No sólo eso, sino que durante años he hecho todo al revés sin siquiera saberlo.
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El problema, lo triste del caso, es cuando uno se ve obligado a violar los reglamentos para sobrevivir. Una cosa que me pasa a mí con cierta frecuencia es tener que cambiarme de canal en la autopista en zonas no permitidas, porque si no lo hago me tiran una gandola encima.
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Ares y Frank, ustedes han resumido de manera mucho más concreta y tangible que yo mi afirmación de que somos, en buena medida, el resultado del entorno, la crianza y las circunstancias. Como dijo el mismo magoo, basta con mirarse el ombligo para darnos cuenta que no somos tan distintos, que a la final estamos bien lejos de ser perfectos, pero como dije, nos cuesta asumir nuestra cuota de responsabilidad, nuestros errores, nuestra “viga”. Esto es tan cierto que es un hecho conocido entre quienes trabajan en Recursos Humanos, especialmente en la parte de entrevistas de trabajo, que una de las preguntas más difíciles de contestar para un aspirante a una vacante de empleo es cuando le dicen “Háblame de tus defectos”. Nos cuesta arrechamente decir, “soy un contestatario, egocéntrico, perfeccionista, soy desordenado y olvidadizo”, etc. Así es la vida.
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“El hombre es lo que es en sus circunstancias” dijo Ortega y Gasset, y si no fue así exactamente por ahí van los tiros. Definitivamente agradezco mi circunstancia montañuda porque no me obliga a pararme en un semáforo en rojo para que luego me amenacen ni a sufrir el montón de cosas que pasan en las ciudades. No obstante aquí en las alturas también hay vecinos que envenenan las cosechas que van a las ciudades pero no necesariamente hay que seguirles el paso.
Estamos todos claros en que tal vez seamos una minoría, lo que pasa en mi caso es que aun lo pongo en duda pues afortunadamente en mi entorno la cosa es muchísimo mejor. Es decir, sé que no somos tan pocos los de esa minoría, así como también sé que el famoso ejemplo del metro de Caracas y su forma de comportamiento puede ser exportado inclusive a las montañas.
Veo con mis ojos a diario el cambio de las personas desde primaria hasta la universidad y de verdad amigos, no somos tan pocos. Tal vez la city esté “sin city”.
Gracias Lengua, saludos.
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