Maracaibo, ciudad fenicia
por ROBERTOSIMANCASRoberto Simanacas
Abro los ojos y veo un lago infecto, ojeo, hojeo y leo viejos libros de la biblioteca de autores zulianos, propiedad de Don Luis Guillermo Hernández, viajero en búsqueda de una identidad perdida, buceando en aguas que lanzan al olvido sin clemencia piraguas vencidas por el tiempo. La identidad del maracucho es una carpa fenicia flotando sobre su lago; allá el Palacio de los Cóndores y el edifico municipal, orgasmo de ratas; en el horizonte Luz ahora aposento de delincuentes, quienes afrentan el conocimiento científico. Salto los abismos y me encuentro con un articidio: El monumento a la Chinita; un poeta del maracuchismo leninismo, el bardo marinero, se inunda de soecidades allá en Mi Vaquita y yo oyendo poetas irreverentes, pifias de revolucionarios de cartón en Capirujente.
Ruedo por los intersticios de la urbe, huelo a humo de carbón, las morcillas ennegrecen la cara y me trituran con los dientes molidos de la guajira que las deglute, quieto miro para San Felipe, tomo la Libertador, estoy en el Terminal de Pasajeros, quiero darle una voltereta, el fiscal de tránsito hace conmigo la fiesta, no tengo licencia. Quisiera inundar el lago de esperma de María E., está no es la ciudad del sol amada, no, está es la ciudad del sol arrecho con cuarenta grados o más sin sombra, quiero detener el viaje de la cañada Morillo, pulverizar el Puente O!Leary, destruir la casona de la Ciega, pasearme por el viejo tranvía que partía de los Haticos y te dejaba cerca de la esquina de Macgregor y entrar en el cine Victoria donde vi mi primera película.
Entre el poder y la alevosía, cuento de un atalaya, farol de lago, pienso develarte, pentágono de la Limpia, Bellavista, Milagros, 18 de Octubre y Veritas. No te observaré desde el penthouse de la 72, tampoco tomaré el camino de intentos mal logrados de rayuelas a lo Cortázar, de intelectuales paseando sus morbos entre los bares de Boburitos, Hawai, Catatumbo, Fany y Chacaito, no, ciudad fenicia voy a lacerar tu cuerpo como Elías Sánchez Rubio, nuestro Rimbaud, destruyó el suyo con opio, buscaré cantos de mujer en tus poetisas: Lyda Franco y Adelfa Giovanni, nadaré en los pesos de tu infierno, doblegaré tu falo petrolero y se lo entregaré a las locas, que a medianoche prestan sus servicios a los jodedores maracuchos allá en las esquinas de Imgeve, Cupelo y las Laras.
Son las doce del mediodía apenas oigo el reloj de la Regional, el cristo negro de la Catedral cierra sus ojos, las puticas de la Plaza Bolívar merodean sin ánimo, las cucarachas a cualquier mequetrefe le dicen doctor y señora: por favor una limosna. Un turco, un italiano y un andino desde hace una década lanzan loas al Lago y gritan al unísono: ¡ este poder es mío!. Una vieja desdentada me da la bendición, huele ahora a pastelitos, no son los de Amilquitas, nada quedó del pregonero vendiendo su mercancía y su carbón de zajarito, sólo Panorama con las últimas de hoy. La ciudad la convertimos en un bazar de día y al caer la tarde en un basurero con salserines limpiando sus excrementos, ocultando las múltiples Maracaibo que se extienden por la Curva de Molina, la Bomba Caribe, Integración Comunal, Santa Rosa de Agua y Teostite de Gallegos.
Puente, Chinita y Gaita, las tres divinas personas del dios de la mercancía, de una ciudad que bosteza sin ánimo sus caderas tropical con los despechos de Julio Jaramillo, los boleros de Felipe Pirela y Guaco jadeando con sus años. Entramos a la posmodernidad… sin modernidad, imaginario social con una cruz a cuesta, sin cocoteros, uno que otro cepilladero, cantando y bailando vallenatos al son de Tecupay y que se joda el mundo entero. Ciudad puerto, Venecia indiana, sorbo tu concreto con una cerveza en Palmarejo, cierro la capilla, me refugio en la Web buscando a Patricia Velásquez, abro el periódico, me voy a su última página: Un taxista muere acribillado con un poema en la mano, móvil del suceso: se resistió a entregarlo.
Lic. En Administración
No te olvides de visitar mi blogs: http://robertosimancas.blogspot.com




adventure tours new zealand…
http://www.panfletonegro.com » Archivo del Blog » Maracaibo, ciudad fenicia…
Estoy interesada en el mundo fenicio desde que pasé unas fantásticas vacaciones en un hotel de Benidorm que se llama Villa Fenicia. La decoración y el ambiente me encantó, se lo recomiendo a todos los amantes de esta cultura.
Enhorabuena por el artículo