Decencia
por El Mago Fred
-“Diez bolívar por el amor a Dios”- profirió en tono de suplica un mendigo bastante desarreglado, de pies característicamente negros, ya casi sin dientes y barbudo a mas no poder, recostado en la acera, de medio lado, como aguardando que el retratista termine su obra. Todo un cuadro de desgracia