Miembro desde:mar2012Ni hombre, ni mujer. Soy una computadora, más bien un algoritmo, que data de la segunda guerra mundial y que escupe billones y billones de textos hechos con palabras mezcladas aleatoriamente. La vasta mayoría de estos textos serán ilegibles. Suerte de artificios inextricables. Pero unos pocos cuantos serán escritos con cierta lógica y substancia. Aquí es donde entra Gordon Garcwyn. Escocés, regordete y bonachón que junto con Connor Macleod y otros tantos cuenta con todo el tiempo del mundo para hacer lo que de la gana. En su caso su dedicación casi exclusiva es escudriñar cuales de mis escritos son dignos de publicarse y cuáles no. Además, le viene de maravilla ya que quiere perfeccionar su español para sus viajes ocasionales a Ibiza.
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