Una carta de Caramelo Branger
Nunca, en los anales de la Universidad Central de Venezuela, ha habido acontecimiento más extraordinario que la graduación de José Luis Branger, mejor recordado en la posteridad como Caramelo Branger. Aquel acto solemne tuvo muy poco de solemne, si bien por poco fue de una solemnidad trágica, porque ese día, dentro del Aula Magna, aguardaban a Caramelo unos jóvenes izquierdistas, algo delincuentes, que se apoderaron de él, al mismo tiempo que clamaban por su linchamiento, avivando con parlantes el odio de la multitud.
Eran los días del célebre Caso Vegas, en el que Caramelo estaba incriminado como encubridor y posiblemente coautor del secuestro y asesinato más interesante en toda la historia criminal de Venezuela. Los pobres del país, que siempre han sido grandes chismosos, al ver cómo este chico de familia era tratado con blandura por los jueces, en vez de con la dureza que exigían las leyes, sintieron más vivo que nunca su odio instintivo contra los ricos. Muchos se confabularon para matarlo, y con ese propósito fueron a esperarlo a la salida de los tribunales, precisamente la noche antes de su graduación. El resultado fue que recibireron muchos palos en el cuerpo, porque la policía en pleno salió escoltando a nuestro héroe. Por eso al otro día, teniéndolo encerrado en el Aula Magna, sin policía que pudiese protegerlo, iban a proceder sus camaradas, los estudiantes comunistas.
Pero estos misteriosamente fueron disuadidos de sus planes homicidas por las autoridades universitarias. Aún así, no dejaron en paz a Caramelo. Al contrario, con la intención de convertirlo en un chivo expiatorio (considerando que era hijo de un chivo empresario), lo subieron al estrado del Aula Magna, donde, a la vista de todos, le hicieron un juicio popular. Después de importunarlo con mil expresiones de resentimiento, ya que no podían matarlo ni invalidar su título, fue condenado a una expulsión simbólica de la universidad.
Esta se efectuó inmediatamente, al modo de un via crucis, con Caramelo en el centro, semejante a un Cristo en el cabello y la barba crecida, y alrededor de él los guardias, que frenaban a la turba, aunque no lo suficiente para impedir que algunos gargajos llegaran al rostro de Cristo. Un estudiante, probablemente de arquitectura, fue a sacarle los ojos con una escuadra, pero en mitad de su trayecto (y de su cabeza) se interpuso el palo de los guardias, a tiempo de evitar una herejía mayor.
Cabe destacar, en honor a la verdad, que no todo fueron demostraciones de odio. Muchas jovencitas, según iba pasando Caramelo, se tiraban en sus brazos, con el deseo de besarlo en la boca, sin asco de los múltiples gargajos que le cubrían la cara. Era un hombre muy apuesto y, como expresaba su sobrenombre, muy dulce, al punto que todas tenían ganas de probar su sabor. Algún tiempo después, estando él y sus amigos presos en el retén de Catia, cientos de muchachitas de lo más selecto de la sociedad caraqueña irían hasta ese tétrico sitio en busca de autógrafos. En las afueras del retén, las que no lograban entrar, pasaban largas horas a la intemperie, como una congregación de gatas en celo, hasta que Caramelo sacaba las manos por los barrotes, saludándolas.
Al término de aquella dolorosa procesión, en las cercanías del Jardín Botánico, hubo quien quiso de sellar la expulsión de Caramelo propinándole una patada en el culo, pero antes de ocurrir eso, Caramelo se metió, por propio impulso, en un carro de la policía, que tenía órdenes de llevarlo a su casa. Desde entonces, según parece, este controvertido personaje no ha vuelto a poner pie en la universidad.
El domingo siguiente, en el diario Últimas Noticias de Caracas, apareció una carta del protagonista de aquel escandaloso episodio, dirigida a la opinión pública y contentiva de informaciones que todavía hoy podrían deslumbrar a los admiradores de esa historia sorprendente, única y al mismo tiempo representativa, que fue el Caso Vegas; historia que salió de la prensa amarilla y la crónica roja para el cine negro, amén de para varios libros incoloros, de estos testimoniales, no muy buenos que digamos, aunque posean, a fuerza de acumular omisiones y silencios, una misteriosa elocuencia. Y hasta unos ciertos méritos: Cuatro crímenes, cuatro poderes, con más de veinte ediciones, sin contar las piratas, es a todas luces el libro más vendido en la historia de Venezuela, y Fermín Mármol León probablemente sea el autor venezolano más leído de todos los tiempos, aun cuando las deficiencias de su libro lo hagan casi ilegible. La verdad sobre el Caso Vegas, de Omar Cano Lugo, el célebre Chino Cano, aunque no diga la verdad como promete el título, compensa este defecto compilando suculentas partes del expediente. Es un libro de colección, por el que se pagan altas cantidades en las librerías de usado. Resulta contradictorio que su autor, un pintor de brocha gorda, actualmente viva en la pobreza.
En esta estela de testimonios, Historia de una segunda vez, de Federico Vegas, hermano de la víctima, es otra inquietante paradoja. Libro de memorias escrito sin memoria, relata una serie de consultas psiquiátricas para el tratamiento de la amnesia, de la que el autor nunca se curó, siendo cosa de lamentar, porque de lo contrario ciertos aspectos oscuros del Caso Vegas habrían salido a la luz, sin miedo, pudor, y con mucho, mucho deleite. Es que para Federico Vegas el Caso Vegas fue lo que se dice un golpe muy duro, tan duro que, cuando le quitaron las vendas, no recordaba absolutamente nada. En aquellos años de su juventud, según se desprende de ese libro, padeció de alucinaciones que le pintaban el fantasma de su hermano muerto, quien en uno de los capítulos aparece jugando en el jardín. Con los años este síntoma remitió, pero nunca pudo recuperar los recuerdos tocantes al Caso. Por eso, para compensar esta desmemoria, empezó a escribir novelas históricas, como Falke y Sumario, con gran aparato de publicidad. Pobres en imaginación, pobres en lenguaje, aunque ricas en páginas y en personajes que en sus manos se vuelven cretinos, muy semejantes en esto al mismo narrador, hoy en día sus áulicos, que lo rodean como a un nuevo Delpino y Lamas, pregonan por todas partes que es el mejor escritor de Venezuela. Tal vez no sea tanto como el mejor, pero sí, en todo caso, qué duda cabe, el mejor de los que han perdido la memoria.
El Caso Vegas, siendo en principio una mera chismografía de época, se ha transformado con el curso de los años en algo parecido a lo que en las leyes es llamado bien de interés cultural. Cada día más y más personas, de todas las edades, se interesan en conocer esa hazaña mítica, que encierra los grandes enigmas de la nacionalidad. Quienes hicieron parte de esa leyenda, como Caramelo Branger, siguen en su mayoría vivos, por lo que no debería tardarse más en declararlos, ya que cumplen con ese requisito esencial, monumentos culturales vivientes (el Caso Vegas instaura definitivamente la cultura pop en Venezuela). En cuanto al muerto del Caso, por su condición inexcusable, podría ser nombrado sin dilaciones, mediante la gaceta correspondiente, patrimonio histórico nacional. Ese día, antes de iniciar la ceremonia, la gran fiesta de efemérides en el cementerio, Federico Vegas, prez y honra de los escritores sin memoria y otras patologías del recuerdo, podría leer, rodeado de un carnaval de coronas de flores, el discurso de orden, cuyo título se elegirá, de acuerdo a ciertas circunstancias, entre los siguientes: Sumario, si versase sobre el conjunto del Caso; Prima lejana, si versase sobre Caramelo Branger; o El fabuloso viaje de Carlos Vicente Vegas, si versase sobre la parte más profunda del Caso, adonde nunca, de tan profunda, llegó el sol, ni el aire.
En estos tiempos de caos y destrucción de valores, el Caso Vegas sigue siendo un importante ejemplo de motivación y logro para la juventud, porque fue la gesta de un talentoso grupo de jóvenes que, con su sola voluntad e influencias, pudieron derrotar al aparato punitivo del Estado, ese enemigo que iba a encerrarlos en la estrechez de una cárcel, casi tan estrecha como el maletero de un carro. El Caso Vegas es tal vez el único hecho real que simboliza el triunfo del individuo sobre el Estado y sus instituciones, algo que las revoluciones todavía no han logrado en ninguna parte del mundo. El Caso Vegas por consiguiente no debería ser una simple fiesta nacional, sino una fiesta mundial: la fiesta universal de la libertad. Por eso los jueces, advirtiendo que los muchachos eran símbolo de ella, los dejaron libres. El Caso Vegas nos conmina a todos a ser libres también, esto es, a hacer lo que nos dé la gana, lo cual incluye, por supuesto, meter a quien queramos en el maletero, e introducirle el tubo de escape en la boca. ¡Cuántas mujeres, por Dios, y hasta hombres, desearían morir con un tubo en la boca! Para muchos de ellos eso no sería morir sino pasar a mejor vida.
Sin más preámbulos, se transcribe a continuación la carta de Caramelo, en aras de divulgar un documento hasta ahora no disponible en internet, y que por consiguiente desconocen los más jóvenes seguidores del Caso. Fue publicada el domingo 15 de abril de 1973 y escrita seguramente el sábado 14. Los acontecimientos a los que se refiere ocurrieron los días 12 y 13 de abril, aunque Caramelo escriba en dos ocasiones “marzo”. Es probable que estuviera drogado en el momento de escribirla, lo cual explicaría esta pequeña distorsión del tiempo. Por demás, ese recurso fue muy bien aprovechado por los jóvenes implicados en el Caso Vegas, quienes, siempre que declaraban bajo juramento, juraban que sus declaraciones eran inválidas, porque las estaban haciendo drogados. Así hubo quien, tan sólo por estarse durante el juicio sin lucidez ninguna, salió airoso:
Caramelo se confiesa
Sobre el abogado José Luis “Caramelo” Branger mucho se ha dicho. Es noticia. De él se ha tratado de obtener declaraciones a fuerza de un bombardeo de preguntas. Mucha tinta y pies de película se han gastado vanamente. Pero, ¿quién es verdaderamente y piensa el “Caramelo”? ¿Qué lo motiva? ¿Cuáles son sus ideales y su posición frente a la vida? ¿Es un ser mediatizado, o por el contrario su pensamiento está por encima de los niveles de la época? Esta y muchas otras preguntas son aclaradas por el propio José Luis Branger en sus confesiones exclusivas para “´Últimas noticias”. He aquí el auténtico “Caramelo” Branger:
El jueves 12 de marzo asistí, a las 11 de la mañana, al Tribunal que preside el doctor Cumare Navas con el objeto de ratificar mi declaración rendida ante el Cuerpo Técnico de la Policía Técnica Judicial. Tras rendir mi declaración tuve que salir escoltado de dicho Tribunal, ya que una turba de gente, que atentaba contra mi integridad física, rodeaba el edificio “Universidad”. Gracias a la efectiva acción de un Destacamento de la Policía Metropolitana, pude ser trasladado sano y salvo hasta mi hogar.
El viernes 13 de marzo, en el transcurso de la mañana, recibí varias llamadas de amigos y familiares advirtiéndome sobre los inconvenientes que se podrían presentar esa tarde en el acto de mi Graduación. Desoyendo estos buenos consejos, a las 3 y 40 minutos de la tarde, abordé un taxi que me condujo desde mi casa hasta el recinto del Aula Magna de la Ciudad Universitaria. En el momento en que fui llamado al estrado para recibir mi título, una muchedumbre que se encontraba sentada en la escalera del Aula Magna, comenzó a gritarme: “¡Mafioso!”, “¡Asesino!”, interrumpiendo y saboteando el solemne acto que se llevaba a cabo.
Luego de recibir del Rector Neri mi título de Abogado y, ante la belicosa actitud que se vislumbraba, varios vigilantes de la UCV me trasladaron al sótano del Aula Magna con el propósito de resguardarme de la agitada muchedumbre. En dicho lugar permanecí por el espacio de dos horas hasta que fui descubierto por un grupo de…! La muchedumbre comenzó a agolparse a las puertas de dicho sótano y los gritos de que me iban a matar empezaron a golpear mi cerebro. Posteriormente, uno de los líderes de esta masa me propuso llevarme nuevamente al Aula Magna, garantizándome la vida, con el objeto de hacerme un juicio público, a lo cual accedí ya que era la única alternativa que me quedaba.
Nuevamente en el A. M., dos de estos líderes hablaron por micrófono y dijeron:
“He aquí a un típico ejemplar de la burguesía. Asesino que está en la calle debido al complot que tiene el Estado venezolano y el Sistema que éste representa, con dicha burguesía”.
Consideraron que el hecho de que un individuo como yo hubiera asistido a este acto y recibido un título universitario, era una bofetada contra la comunidad universitaria.
Acto seguido, fui sacado de dicho recinto, escoltado por vigilantes, amigos y algunas personas que me creen y tienen fe en mí. Fuimos caminando hasta las puertas de la Universidad. En el camino recibí algunos golpes y varias personas me escupieron el rostro. Me gritaron “¡Asesino!”, “¡Criminal!”, “¡m… fuera de la Universidad!” Me condujeron hasta las puertas del Jardín Botánico donde quedé bajo el resguardo de la Guardia Nacional, la cual, una vez calmada la turbulencia y retirada la muchedumbre, me trasladó a mi hogar con la colaboración de la PTJ.
Estos han sido los acontecimientos por los cuales ha pasado mi vida en los últimos dos días.
Me entristece enormemente que grupos pertenecientes a la comunidad universitaria me odien, y me rechacen y afirmen que soy el asesino del niño Vegas!
Yo sé muy bien que, por encima de todo, esta gente odia al Sistema que mi apellido representa y me utilizan como bandera para sus intereses políticos.
Pero lo que ellos no saben es que yo también reprocho a ese mismo Sistema. Mi lucha contra él ha sido solitaria ya que nunca me he identificado con ningún grupo político.
Tampoco saben que durante el transcurso de todo este problema en que me he visto involucrado, la familia Branger no ha tenido intervención ninguna, a no ser para manifestarme su incondicional apoyo moral y reiterarme una confianza que yo creía haber perdido.
Yo he afrontado la situación solo y así lo seguiré haciendo. No permitiré que mis familiares se tomen ningún tipo de molestia por una causa en la que he caído y de la cual pienso salir solo.
Incuestionablemente para quienes bien me conocen, yo simpatizo con las ideas que propugnan las diferentes izquierdas que existen en el país. He mantenido conversaciones con algunas de ellas y me causa gran dolor que un periódico llamado “Punto” me trate de la manera que lo viene haciendo. A Teodoro Petkoff yo lo considero mi amigo. Es más, el año pasado, en mi residencia, para entonces situada en El Hatillo, se celebró una reunión con él a la cual asistieron un grupo de jóvenes residentes en el Country Club y todos quedamos encantados con la manera en que se nos explicó se proyectaría la política del MAS.
Un mes después, citamos al doctor José Vicente Rangel a un penthouse de un edificio situado en la Avenida Miguel Ángel de las Colinas de Bello Monte, para que nos explicara, a mí y a un grupo de pelos largos, como yo, el alcance de su pensamiento y las metas que persigue su candidatura. El éxito de la reunión volvió a repetirse.
No entiendo cómo todos estos señores que se mostraron tan receptivos a nuestras ideas y tan sinceros, puedan ahora rechazarnos de la manera que lo viene haciendo “Punto” sobre el cual ellos tienen tanta influencia.
Pasé 6 años en la Universidad aspirando a recibir un título de esa Magna Casa de Estudios y siempre recibí muestras de afecto y cariño por parte de toda la comunidad universitaria que ayer me repudió de tan terrible forma. Yo sé que no son todos, pero que lo sea uno solo, me entristece.
Pido perdón a mis compañeros que ayer recibieron su título junto conmigo, por el mal rato y las bajezas que tuvieron que sufrir debido a mi presencia. Ustedes son la gente más maravillosa que he conocido en mi vida. Gracias por su apoyo y de todo corazón les pido disculpas por el denigrante espectáculo que ustedes y sus familiares debieron soportar en tan importante día para todos nosotros.
José Luis Branger no vive en el Country Club, vive en Sabana Grande.
JLB no se graduó de abogado en la Universidad Católica, sino en la Central.
JLB rechazó todas las maravillosas oportunidades que el Sistema capitalista le ofreció y no se arrepiente.
JLB se encuentra solo y cada día cree menos en las fuentes políticas que mueven este país.
JLB no se identifica con nadie, a él lo identifica cada grupo según sus intereses.
JLB ya no quiere seguir haciéndole el juego a toda esta gente.
JLB lucha solo contra la incertidumbre de su vida.
Fui involucrado en el caso Vegas Pérez por un rumor que salió de la misma gente con la cual mi apellido se identifica. El doctor Molina Gásperi, quizá uno de los mejores policías con que cuenta Venezuela, no entendió, ni entiende, cómo esa gente trató de involucrarme, como en efecto lo logró, y dijo que si la PTJ no hubiera perdido tanto tiempo investigándome a mí, el caso Vegas estaría posiblemente mucho más adelantado.
En mis primeras declaraciones dije que la PTJ se encontraba despistada ya que no comprendía ni sabía las causas por las cuales me involucraban en ese secuestro. Posteriormente, me di cuenta y me consta que la PTJ agotó todos los recursos que estaban a su alcance para investigar a fondo este caso. Conocía a muchos policías y puedo afirmar que el Cuerpo Técnico de la Policía Técnica Judicial cuenta con un equipo de detectives extraordinarios. Tal vez sea la PTJ el organismo judicial que más cree en mi inocencia ya que me investigaron totalmente, a fondo, y ellos saben quién es realmente JLB.
El caso está ahora en los Tribunales. Estos se mueven de una manera muy distinta a como trabaja la PTJ. Al abrir el expediente se encontraron en las primeras páginas del mismo las declaraciones mías y de Javier Paredes y, por esta razón, fuimos los primeros en ser llamados a los Tribunales.
Este es aparentemente un caso muy difícil y la presión que está ejerciendo la opinión pública lo hace aún más para el Juez de la causa. Debo agradecer al señor juez y los fiscales su trato cordial para con mi persona.
Doctor Martín Vegas: tú me conoces. En varias oportunidades he querido hablar contigo pero me han recomendado no hacerlo. Para persuadirme han esgrimido la razón de tu comprensible estado de ánimo.
Martín: estoy contigo desde el primer momento y puedes tener la completa seguridad de que si algo yo hubiera sabido, lo habría declarado. Sé que has sufrido mucho. Yo también estoy sufriendo. En los dos últimos días, yo también he estado a punto de morir, ni siquiera sé el destino de mi vida. Quiero que sepas que mi madre ha sufrido tanto como Trina, con la única diferencia de que yo, a Dios gracias, estoy vivo, mientras que Carlos Vicente está muerto.
Aprovecho esta oportunidad para dar las gracias a la guardia de la Policía Metropolitana que me ayudó a salir del Edificio Universidad el pasado jueves 12, al igual que a los valientes vigilantes de la UCV que con tanto coraje me defendieron, al Comandante García de la Guardia Nacional del Jardín Botánico, que tan amablemente accedió a resguardarme, a la Brigada del Cuerpo Técnico Judicial de la Comisaría de El Rosal que en la noche de ayer me llevó a mi hogar. Por último, doy las gracias a todas aquellas personas que me han brindado su apoyo y creen en mi inocencia.
loading...
Deberías seguir a panfletonegro en twitter
Si eres el autor y quieres cambiar esta información, visita esta página.
También, puedes registrarte en gravatar y obtener una foto para tu perfil.
Relacionados:


Cargando...











excelente artículo. cuando comentas “Cuatro crímenes, cuatro poderes, con más de veinte ediciones, sin contar las piratas, es a todas luces el libro más vendido en la historia de Venezuela, y Fermín Mármol León probablemente sea el autor venezolano más leído de todos tiempos”…parece que el libro mas vendido en Vzla ha sido “Boves, El Urogallo” y su autor ha sido el mas leido en todos los tiempos, Francisco Herrera Luque.
A manera de anecdota, un familiar cercano, era la persona que venia despues (segun el orden alfabetico) del tipejo este durante la entrega de titulos. me cuenta que tal fue la turba que lo abucheo y que se abalanzo contra él, que las autoridades decidieron conitnuar el acto del lado contrario de la sala de actos.
saludos
Buen comentario. ¿qué opinas?
7
0
Interesante recuento de hechos del lejano 1973, “cuando éramos felices y no lo sabíamos” (algunos, porque otros sí que lo sabían).
Es un caso que habla de “cortinas de humo”, manipulación de información, confusión de víctimas y victimarios, aprovechamento de circunstancias y la mas triste, real vigente de todas: la impunidad.
Casos como este caracterizan nuestra América Latina: pasado, presente y lamentablemente tambien en el futuro
“Esos polvos trajeron estos lodos”.
Buen comentario. ¿qué opinas?
6
0
Qué cómico lo de Teodoro Petkoff y sus reuniones con los niños de papá, seguramente así iba a construir el socialismo.
Un dato que no pusiste es que el prologuista del libro del Chino Cano es Teodoro Petkoff: chúpate esa mandarina.
Buen comentario. ¿qué opinas?
12
1
Estos fragmentos son oro puro:
“A Teodoro Petkoff yo lo considero mi amigo. Es más, el año pasado, en mi residencia, para entonces situada en El Hatillo, se celebró una reunión con él a la cual asistieron un grupo de jóvenes residentes en el Country Club y todos quedamos encantados con la manera en que se nos explicó se proyectaría la política del MAS.
Un mes después, citamos al doctor José Vicente Rangel a un penthouse de un edificio situado en la Avenida Miguel Ángel de las Colinas de Bello Monte, para que nos explicara, a mí y a un grupo de pelos largos, como yo, el alcance de su pensamiento y las metas que persigue su candidatura. El éxito de la reunión volvió a repetirse.”
El Caramelo estaba tan desubicado que no se percata de lo ridículas y contradictorias que suenan las palabras ‘jóvenes residentes del Country Club’ y ‘penthouse de Colinas de Bello Monte’ cuando trata de convencer a todo el mundo que él es un pata en el suelo más, sin ningún tipo de privilegios.
Buen comentario. ¿qué opinas?
12
2
Coño ¿cual es la sorpresa? La base social del socialcomunismo en Venezuela en los años 60 y 70 era de jovenes hijos de papá que iban a las universidades públicas, donde jugaban al Mayo francés (¿Renovación?) y sí estaban mas fumados se iban a la guerrilla de la FANL a construir la Cubazuela que Petkoff quizo alguna vez.
Y eso pasaba porque los pobres, los proletarios eran ADECOS rajados.
Buen comentario. ¿qué opinas?
21
2
Hidden due to low comment rating. Click here to see.
Mal comentario. ¿qué opinas?
3
8
Esas fotos están bien buenas, en especial las del linchamiento, la de Federico Vegas en que parece un efebo y la del gorila que va a agarrar por la cabeza a Caramelito Branger. ¡Gracias por rescatarlas para la memoria visual del país!
¿Relevante para esta discusión?:
1
0
Bueno, aunque también están un poco descuadradas, yo creo que eso se te puede perdonar.
¿Relevante para esta discusión?:
0
0
Lo q’ no entiendo es lo de la amnesia del hermano del niño Vegas cito: “cuando le quitaron las vendas, no recordaba absolutamente nada…”
Es ironia o es que realmente perdió la memoria?
¿Relevante para esta discusión?:
1
0
SuSySu: Federico Vegas padece de una amnesia de tipo disociativo-lacunar, que en él se manifiesta como un olvido total de los hechos ocurridos en la semana que va del 22-02-1973 (fecha del secuestro del niño Vegas) hasta el 01-03-1973 (fecha del hallazgo del cadáver).
Fue tratado por varios médicos psiquiatras, entre ellos Francisco Herrera Luque y Edmundo Chirinos, pero ninguno pudo hacerle recordar los acontecimientos de aquellos días aciagos.
Se cuenta que el Dr. Chirinos logró, mediante el tratamiento de sedación e hipnosis, obtener de Vegas unas muy interesantes informaciones, que grabó en cintas magnetofónicas. Lamentablemente, estos cassettes fueron destruidos el día en que la policía allanó su consultorio en el año 2008, con motivo de las investigaciones del caso de Roxana Vargas. Lo único que se conserva (y esto confiscado) de la maravillosa colección del Dr. Chirinos es el archivo pornográfico, que, por valioso que sea, es apenas una parte ancilar, muy secundaria, de la colección.
El Dr. Chirinos siempre comentaba en privado que la tesis de la “generación boba” estaba basada enteramente en el expediente clínico de Federico Vegas.
Espero que este humilde aporte disipe malentendidos y dudas.
Salut,
El Inspector Gadget.
Buen comentario. ¿qué opinas?
13
0
Muchas gracias El Inspector Gadget…. ahora digo yo, esto no pudo ser algo usado para sacarlo del embrollo? sabes lo que te quiero decir? Que se le pagan a unos médicos para que digan que el muchacho tiene anmesia y así no pague cana?
Como en las películas gringas…
Excelente aclaratoria
un saludo Inspector Gadget
¿Relevante para esta discusión?:
1
0
Hidden due to low comment rating. Click here to see.
Mal comentario. ¿qué opinas?
2
11
[...] RSS para mantenerte al día. Si te gusta este artículo, puedes twittearlo, o seguirme en twitter.Por allá en panfletonegro, Pescador hace un rescate de la historia mítica venezolana, representada por el caso Vegas. En [...]
¿Relevante para esta discusión?:
1
0
Yo creo que Federico Vegas, además de haber perdido la memoria, quedó idiota en estado puro. Para que no digan que es un insulto gratuito, les dejo este enlace:
http://prodavinci.com/2010/11/09/las-travesias-del-dong-fan/
Si son capaces de tolerar tantas mariconerías juntas, léanlo, que allí aparecen algunas fantasías suyas con el chino Cano.
¿Relevante para esta discusión?:
3
1
Hidden due to low comment rating. Click here to see.
Mal comentario. ¿qué opinas?
1
6
“Ese día, antes de iniciar la ceremonia, la gran fiesta de efemérides en el cementerio, Federico Vegas, prez y honra de los escritores sin memoria y otras patologías del recuerdo, podría leer, rodeado de un carnaval de coronas de flores, el discurso de orden, cuyo título se elegirá, de acuerdo a ciertas circunstancias, entre los siguientes: Sumario, si versase sobre el conjunto del Caso; Prima lejana, si versase sobre Caramelo Branger; o El fabuloso viaje de Carlos Vicente Vegas, si versase sobre la parte más profunda del Caso, adonde nunca, de tan profunda, llegó el sol, ni el aire.”
Qué loco… No sabía lo de su amnesia…
¿Relevante para esta discusión?:
0
0
Hidden due to low comment rating. Click here to see.
Mal comentario. ¿qué opinas?
2
8
Hidden due to low comment rating. Click here to see.
Mal comentario. ¿qué opinas?
1
6
MUY INTERESANTE EL ARTICULO, QUISIERA SABER QUE SE HICIERON LOS SIGUIENTE PERSONAJES: JAVIER PAREDES, JOSE LUIS “CARAMELITO” BRANGER, DIEGO BAPTISTA ZULOAGA, GONZALO “FAFA” CAPECCI Y FEDERICO VEGAS.
¿Relevante para esta discusión?:
3
0
Cuando uno mas se informa e investiga se da cuenta porque la izquierda en este país nunca prospero, claro esos seudo lideres como Teodoro, Pompeyo, Américo y otros que no vale la pena mencionar fueron piezas de los servicios de inteligencia para impedir que la izquierda en este país llegara al poder, al final todo queda al descubierto y hoy dan un triste espectáculo tendrán que vivir con la traición en sus hombros
¿Relevante para esta discusión?:
1
2
Ayyyyy…pura naftalina compadre, ese cuento tiene hasta polillas, y todavía por allí hay unos cuantos que recién se enteran y se excitan cuando nombran a Teodoro, o cuando hablan de “niños de papá” o gente que vive en el Country. ¿Y a ellos quién los habrá engendrado, un cochino? Resentimiento del duro.
Yo sé por dónde respira la llaga contra Federico, que de paso no conozco, pero sí he leído todos sus libros. Nada, jorungó la estirpe de un muerto, y a él le jorungaron el suyo, pero con la diferencia que Federico no difamó a nadie, se ha portado como un señor, y lo que contó en Sumario es historia.La persona que escribió Una Carta de Caramelo, se descubrió solita. Pobre,así se sentirá….
¿Relevante para esta discusión?:
1
2
siempre me interesado mucho el caso vegas perez quisiera saber el paradero actual de el fafa capecci caramelito branger javier paredes y nicomedes zuloaga.
¿Relevante para esta discusión?:
1
0
Lisandro:
A Fafa Capecci lo puedes conseguir en las cercanías del Hotel Altamira Suites. Dicen que en horas de la tarde se le encuentra merodeando por ahí. Pero cuidado, que todavía es alto drogo, y también perdió la memoria.
A Caramelito Branger tendrás que ir a buscarlo a las Baleares, concretamente a Ibiza, donde después de andar mucho tiempo, terminó de esposa de uno de los cantantes del grupo Locomía. Es dueño una colección de abanicos que no cambiaría por nada, ni siquiera por un viaje a Venezuela.
A Javier Paredes lo vas a encontrar de la siguiente manera: Presta atención: cuando hayas viajado a Ibiza y hayas encontrado a Caramelito Branger, mientras él se esté echando aire con el abanico, pregúntale por el paradero de Javier Paredes, que sin duda él conoce mejor que tú, que yo y que cualquiera que venga a dejar su opinión aquí.
Nicomedes Zuloaga, aunque a veces escribe artículos de política, se cuida de mostrar mucho tiempo la cara, para que no lo vayan a confundir con Nicomedes Zuloaga padre, un conocido especulador y evasor de impuestos (parece que es un mal de familia), y le vayan a imputar cosas que él no ha cometido. Búscalo en el Country Club, y si les pasas unos simones a los vigilantes, ellos pueden señalarte al individuo en cuestión.
Espero haber sido de ayuda.
Atentamente
Bottom
Comentario polémico. ¿qué opinas?
7
4
Bottom:
Gracias hermano por la información. Otra cosa quien tu crees que fue el autor material de la muerte del niño.
Comentario polémico. ¿qué opinas?
4
4
Tremenda cochinada, es increíble ver q la gente tiene facilidad para olvidar lo malo, la historia de Venezuela siempre se repite, errores traiciones y olvido….
¿Relevante para esta discusión?:
0
1
…..Y al chino cano lo pueden ver en el centro de caracas trabaja en la asamblea, julio morales murió en los principios de los años 90 ,a parilli prieti preso por drogas , a diego risquez dando foros en las màs importantes universidades del país sobre el éxito de sus pelìculas ,la última reverón,orietta cabrices que fué novia de nicomedes zuloaga hace comidas pàra venta en caracas ehhh no me acuerdo más ,los años me debilitaron los recuedos .
¿Relevante para esta discusión?:
1
1